Sunday, April 03, 2005

Lucybell

Por Juan Data (Originalmente publicado en La Banda Elástica, 2002)

Lucybell está en un momento clave para su carrera. Después del exitoso Amanece que los volvió a relanzar a la fama con nueva formación y renovada propuesta sonora, se despacharon un disco en vivo que acaba de ser editado en los Estados Unidos: Sesión Futura (WEA, 2002). En él recorren todos los grandes éxitos de sus once años de carrera y presentan dos nuevas canciones. Para presentarlo, el trío chileno encabezado por Claudio Valenzuela, se lanzó en una extensa gira por el hemisferio norte que llevará tres meses.

-¿De dónde surge la necesidad de sacar un disco vivo?
Claudio Valenzuela- Cuando hicimos Amanece, el primer disco que grabamos como trío, todavía seguíamos tocando en vivo canciones de los discos anteriores. Empezó a pasar un proceso de energía muy interesante dentro de los shows, porque los temas antiguos empezaron a tomar un color y una forma muy diferentes. Lucybell tiene once años de vida y es la música lo que vale, las personas desaparecen, las guitarras se van a quemar o convertir en polvo, pero lo que va a quedar va a ser la música. Cuando comenzamos como trío y nos planteamos hacer los temas viejos, casi quedaron mejor. Plantearse los temas así hizo que las canciones tomasen otro color. No son versiones diferentes, simplemente fue tocar los temas con una formación nueva. Es por eso que decidimos hacer este disco, que recorre obviamente la historia de Lucybell.

-¿Cómo fue el proceso de grabación del disco en vivo? ¿Tuvieron músicos invitados? CV- Trabajamos con un trompetista que participaba en dos temas del disco Amanece y después en el disco Sesión Futura lo incorporamos en más canciones porque el timbre es dulce, da un poco un color diferente. Lo grabamos el año pasado en dos sesiones en vivo en Chile. Un proceso muy corto. Lo masterizamos buscando dejar el resultado lo más parecido posible a lo que es el show en vivo sin mucha edición en estudio.

-A diferencia de Amanece, este nuevo disco muestra una cara más rockera de Lucybell, más cercana al sonido de sus trabajos anteriores.
CV- Es que trabajar en estudio te permite la posibilidad de tener las máquinas y abusar un poquito más de ellas. En vivo está el trío y eso es lo que prevalece. Hay secuencias y teclados, pero al ser en vivo tiene esa energía que lo hace ser más rockero. Nosotros somos un grupo de rock que hace canciones, no importa que tengamos secuencias o dos millones de teclados.

-¿Cómo está la escena musical en Chile y cómo se ubican ustedes dentro de ésta?
Francisco González- Actualmente no sé si hay un supergrupo que esté encabezando una nueva camada de grupos. Los que siguen haciendo ruido son los que venimos con más de diez años de historia.
Eduardo Caces- Hay solo dos sellos que están sacando música nueva. Se está haciendo mucha música, pero el espacio que tienen para expresarse se está modificando. La relación con los sellos está cambiando. Ya es muy fácil hacer tu propio sello, tu propio disco… Para los sellos la estocada fue muy fuerte de esta nueva tecnología casera que te permite hacerte un disco en tu casa que casi, casi puede competir con uno de una multinacional.

- Después de la camada de ustedes, Chile no ha producido muchas bandas de exportación.
CV- Yo he estado grabando a bandas nuevas y sé que están pasando cosas en Chile. El problema es que para verlas desde afuera es medio complicado. La distancia y los medios no colaboran.
FG- Se terminaron Los Tres que eran el supergrupo, vuelven Los Prisioneros, La Ley siguen haciendo lo suyo por acá, pero ya están fuera de la escena chilena. En la electrónica han surgido un par de proyectos muy interesantes pero lamentablemente la electrónica no es de ninguna forma masiva. La gente todavía tiene como recelo hacia la electrónica y la gente que sigue a la electrónica es una elite.
EC- En Chile hay grandes cantantes con grandes canciones luchando por un espacio en el circuito comercial. Todavía está en pañales.

- ¿Ahora que están afuera, como ven a la música chilena a comparación del resto de Latinoamérica?
CV- Yo creo que hace falta inyectar dinero en Chile para hacer discos. Creo que hay muy buenas bandas pero falta dinero lamentablemente. Los sellos no están editando… Pero en cuanto a lo musical yo estoy muy orgulloso de lo que pasa en Chile, porque hay muy buena música de todos los tipos, desde hip hop, trance, metal, punk…

- ¿Ya empezaron a tramar el nuevo disco de estudio?
CV- Ya hace un año que estamos trabajando con Sesión Futura y ya queremos pronto sacar música nueva, para nosotros es también como una necesidad. Cada uno de nosotros está en forma independiente trabajando en su mente y en su instrumento ideas nuevas. Ya llegará el momento en que las pongamos juntas para armar el próximo disco.

- ¿Pero todavía no tienen un concepto claro de cómo va a sonar?
CV- Cuando estemos ahí cocinando, sabremos cuánta sal le ponemos.
FG- Yo creo que va a ser más rockero y a la vez más electrónico.
EC- Ahora estamos en el supermercado. Vamos a sacar esto, queremos aquello otro… vamos a llegar a la casa y ahí vamos a empezar a cocinar. Pero ya desde el hecho de estar acá, de vivir, de comer, de respirar, de ver cosas, eso te va dando información y eso te amplía la visión.

Generación Hip Hop

Por Juan Data (Originalmente publicado en hiphopargento.com, 2002)

Primera Generación
“La Vieja Escuela”
Son los que se acercaron al Hip Hop a través del break dance y sus películas, en la primer mitad de los 80’s. Muy pocos quedaron una vez pasada la moda. Se dieron cuenta de que detrás del baile había algo más, el rap, el graffiti, la forma de vestir, pero no llegaban a comprender la unión de esos elementos como un movimiento cultural.
Eran muy pocos y se conocían casi todos entre sí. Interpretaron el Hip Hop a su manera, con lo poco que veían e imaginaban. No tenían fuentes de información fiables, ni predecesores en los que verse reflejados, su nivel sociocultural era predominantemente bajo. Una vez que pasó la moda se convirtieron en el hazme reír de todo el mundo y terminaron aislándose de la sociedad, moviéndose exclusivamente en círculos herméticos.
Influencias Primarias: Sugarhill Gang, Kurtis Blow, Break Machine, Nucleous, Afrika Bambaataa, Grandmaster Flash & The Furious Five, The Rocksteady Crew. En un comienzo ni sabían diferenciar al rap del electro-funk, es más, casi ni sabían que ese tipo de música se llamaba rap. Para los más mayores era una extensión del Funk y el Disco, para el resto era la música de Break.
Iconos: Zapatillas con cordones gruesos y equipos de gimnasia Adidas, Puma o Fila. El pasacassette. Los cartones de heladeras. Los discos de vinilo. Morón. El Obelisco.
Rap en castellano: Los primeros intentos de rappear en castellano fueron llevados adelante por los pioneros de esa generación. A ellos les costó más que a nadie ya que nunca antes habían escuchado a alguien rimar en su idioma. No entendían inglés, así que no entendían las letras de lo que escuchaban, por lo que tampoco imaginaban los alcances de la rima y no podían evolucionar en estilo, métrica y flow. Sólo copiaban lo que oían y lo rellenaban con palabras en su idioma.


Segunda Generación
“Los payasos de la gorra”
Son los que descubrieron el rap a comienzos de los 90’s con la explosión del rap comercial norteamericano y el hip-house europeo. Sabían del break dance de la generación anterior, pero no encontraban la relación directa con ellos. Para esta nueva generación, el rap era algo más cercano a la música techno y dance. Al igual que en la generación anterior, carecían por completo de información fidedigna aunque contaban con mayores recursos. Eran igualmente marginados por el resto del underground y ridiculizados por los medios de comunicación, lo que los terminó llevando a recluirse en el anonimato de la misma manera que lo hicieron los de la vieja escuela.
Influencias primarias: Jazzy Mel, MC Hammer, Vanilla Ice, Marky Mark, Technotronic, Twenty 4 Seven, PM Dawn, Snap, C+C Music Factory, KLF. El poco rap que llegaba era infantil, simplón, comercial y básicamente bailable. Los que sobrevivieron a la moda y profundizaron un poco más, descubrieron que también había rap duro, callejero y contestatario con grupos como Public Enemy a la cabeza.
Iconos: Las gorras de baseball se convirtieron en sinónimo de rappero. Las camperas universitarias norteamericanas. Las estrellas de Mercedes Benz. Ropa de muchos colores, mal combinados. Trencitas para las chicas, dibujos en el pelo para los chicos.
Rap en castellano: Recibieron el rap en castellano con los brazos abiertos de gente como Jazzy Mel y MC Ninja. “El Rap de la Abuela” de Willfred & la Ganga, Bravo & DJ’s, Mellow Man Ace, Gerardo eran los pocos ejemplos que encontraban de cómo rimar en su idioma. Los vicios de la vieja escuela les fueron transmitidos por herencia directa.


Tercera Generación
“Las Generación Alternativa”
A mediados de los 90’s se produce a nivel mundial la explosión alternativa que trae consigo a La Argentina la revalorización del rap como expresión musical auténtica. Por primera vez el género es respetado dentro del underground y por la gente del rock que lo ven como una música de protesta y esencialmente callejera. La mayoría de los que se acercaron al rap en esta etapa venían del hard core punk, andaban en skate o bien eran jóvenes con mayor poder adquisitivo que habían viajado por el mundo y habían descubierto afuera que el rap era “cool” y no como lo pintaban en los medios de comunicación locales. Para esta nueva generación, el Hip Hop tampoco era un movimiento cultural, no reconocían a los demás elementos. Consideraban al break dance como algo del pasado y no encontraban un vínculo directo entre el rap que escuchaban ellos y el de la generación anterior. La mayoría de los que se acercaron al Hip Hop en esta generación no lo asumen públicamente por el desprestigio que adquirieron de parte de los que venían de generaciones anteriores y venideras. Muchos en realidad habían formado parte de la segunda generación y se habían alejado cuando el rap pasó de moda, ahora volvían pero sin atreverse a aceptar su pasado.
Influencias Primarias: Cypress Hill, Beastie Boys, Control Machete, Delinquent Habits, House Of Pain, Onyx. El rap para esta nueva generación era algo totalmente opuesto al baile. No les molestaban las fusiones con guitarras distorsionadas. Los más cultos, al mismo tiempo, se acercaron a través del Acid Jazz con gente como US-3 y Guru-Jazzmatazz. También aparecen por primera vez, con esta generación, los pseudo gangsta rappers inspirados en las películas de Hollywood de la primera mitad de los noventas.
Iconos: Baggie pants. Cadenas. Buzos con capucha. Gorros de lana hasta las cejas y skateboards. Nave Jungla. El Gran Omi. La Negra. Moshpit Posse.
Rap en castellano: El rap chicano/boricua de Cypress Hill, Kid Frost, Delinquent Habits y otros por el estilo, les demostró cómo se podía rimar en español –con recursos limitadísimos- sin parecerse a los rapperos de la era Jazzy Mel. Control Machete les vino como anillo al dedo, confirmando la teoría.


Cuarta Generación
“Los emecés”
A finales de los 90’s entra en Argentina el rap en castellano importado directamente de la península ibérica. Los rimadores españoles le habían encontrado la vuelta al idioma y habían aprendido a rappear sin sonar ridículos como los de las dos primeras generaciones, ni imitadores de chicanos como los de la tercera.
Así mismo la expansión de Internet y la total apertura del comercio hacen que el Hip Hop sea mucho más accesible. La información llega por primera vez, con corrección y alcance masivo y la gente empieza a entender de qué se trata eso del Hip Hop y cuales son los elementos de la cultura. Aparece el graffiti con más fuerza que nunca gracias a las revistas importadas. El break dance vuelve a ser reconocido y aceptado. Se respeta a las generaciones primeras como pioneras del movimiento, no así a la tercera.
Influencias primarias: Frank-T, 7 Notas 7 Colores, Ari, Violadores del Verso, La Organización, Geronación, Tiro De Gracia, Makiza, Verdaderos Kreyentes de la Religión del Hip Hop, Wu-Tang Clan, KRS-One, DMX, Busta Rhymes, IAM, NTM, Rocca.
Iconos: Revistas de graffiti. Black books. El logotipo de Wu-Tang. Ropa Tommy Hillfiger, Fubu y Tribal Gear. Música en MP3. Hip Hop Nation. La Meka. La Reina. Las Jams de Merlo. Los Campeonatos de break dance. Los foros de discusión en la red.
Rap en castellano: Ni se lo cuestionan. ¿Acaso hay otro idioma en el que se pueda rimar? El castellano se transforma en su bandera de lucha, llevan la evolución del uso del idioma a la perfección. Se preocupan por la corrección gramatical y sintáctica. Abandonan completamente el uso del slang y el spanglish.

Salma es Frida

Por Juan Data (Originalmente publicado en La Banda Elástica, USA, 2002)

Salma Hayek se acaba de asegurar una nominación al Oscar con su personificación de Frida Kahlo. Aunque lo más relevante no es que haya actuado en la película, sino que la haya producido. Saber que una artista mexicana y confesa admiradora de la otra artista mexicana, está por detrás de un proyecto ambicioso como este, es garantía de antemano de que nos encontramos frente a una reconstrucción respetuosa y ajena a los acostumbrados manierismos hollywoodenses.
“Tenía ya muchos años de estar familiarizada con Frida –nos cuenta Salma-. Desde que tenía como catorce años había leído muchos libros y había ido muchas veces a La Casa Azul, al museo que hicieron en San Ángel donde era el estudio de Diego (Rivera). Conocí a mucha gente que la conoció. Algunos de sus alumnos. La hija de Diego…”
Frida –la película- es una detallada reconstrucción histórica de la biografía de Frida -la pintora-. Quizás ahí radique uno de los principales inconvenientes del film: en su afán por registrar la vida y obra de Frida Kahlo con exactitud, termina siendo una simple narración lineal de sucesos, sin profundizar casi nada en sub-tramas, ni desarrollar personajes secundarios.
Eso no nos priva de poder disfrutar de una buena película con una envidiable producción artística. Imposible no dejarse absorber por ese mundo surrealista que se filtra entre toma y toma con la yuxtaposición de collages, pinturas vivientes, maquetas y títeres combinando, de maneras diferentes, técnicas y texturas que crean todo un idioma visual, muy plástico y coherente.
“Frida tenía una realidad paralela de imágenes en su mente que eran completamente diferentes a lo que nosotros vemos. Era una mujer con una imaginación muy rica. Yo quería encontrar un director que pudiera hacer la película en el primer idioma de Frida que es su lenguaje visual. Julie Taymor tiene esta capacidad. Además es una mujer y eso era muy importante para mí y es una artista. Yo sabía que ella iba a entender el espíritu de una artista femenina”.
Ahora bien, lo del idioma visual, perfecto. Pero a la hora del hablar, Frida y su marido, Diego Rivera (interpretado por Alfred Molina) lo hacen en inglés. Claro, es una película de Hollywood, se entiende. Lo que no se entiende bien es por qué hablan en inglés “achicanado”, como si de inmigrantes latinos en los Estados Unidos se tratase, filtrando palabras en castellano en una especie de spanglish con acento bien marcado.
“Tiene que tener acento latino porque yo no puedo hablar inglés sin acento. Y los otros tampoco, casi todos tienen acento porque son todos latinos. Alfred (Molina) lo tiene medio que emparejar, porque sino sería raro que unos hablen con acento y otros no. Casi no hay palabras en español, más que las que no pudimos traducir como “panzón”.
-Pero las personas que están en tercer plano, los extras, sí hablan en español entre ellos, mientras ustedes hablan en inglés.
-Porque no hablaban inglés. ¡No sabían! Eran extras mexicanos. No vamos a traer extras americanos. A mí me gusta que sea así. Además, hay unos mensajes secretos que son bien bonitos en la película, que sólo nosotros los vamos a ver, sólo los que hablan español.
-Pero por ejemplo, cuando viajan a New York y hablan con los gringos de igual a igual, en el mismo idioma, ahí se rompe la ilusión. Es contradictorio.
-Te voy a ser sincera. Eres la primera persona que dice esto. No hemos tenido problemas, realmente. Pero si hubiera problema tampoco me importaría porque era la única manera que teníamos de hacer esta película.
Después está el tema de la bisexualidad y las promiscuidad de Frida y su marido. Que aunque, como aclara Salma, “la película no se trata sobre eso”, tiene un lugar preponderante en el desarrollo de la historia así como también “era una parte muy importante de la vida de Frida”.
“Teníamos que encontrar un balance en donde no nos viéramos cobardes, como que no quisimos tocar eso, pero en donde no nos desviáramos de la historia para tratar de complacer, que es justamente lo que a Frida no le gustaba hacer. Entonces teníamos que integrar esa parte pero no pasar mucho tiempo, porque tenemos dos horas para contar una historia tan intensa. Yo creo que quedó un buen balance. Obviamente, todas las escenas de desnudos son difíciles siempre. Pero cuando uno se compromete con un personaje, uno tiene que comprometerse completamente y abrazar al personaje por todo lo que es, sin hacer juicios.”
Resultado: los fans de Salma saldrán más que satisfechos al poder apreciar, en repetidas ocasiones, generosas porciones de epidermis de la curvilínea mexicana que hasta ahora se habían mantenido ocultas a la cámara. Ni siquiera el proceso de afeamiento de la actriz llega a bajar la temperatura en las escenas lésbicas.
-¿Tu personalmente, como artista, te sientes identificada con Frida en algún aspecto?
- Pues sí, en muchos aspectos. Realmente, para hacer un personaje no es bueno pensar en qué se parece a mí, en qué me identifico… La mejor forma de agarrar un personaje es desligarte totalmente de ti misma y crearlo nuevo por completo. También me cuesta trabajo decir en qué me identifico porque algunas de las cosas con las que me podría identificar son cosas que han sido inspiradas por ella. Hay aspectos de ella que yo valorizo y admiro y trato de usar esa inspiración, ser un poco como ella. Como por ejemplo su valor para ser diferente.
- Frida, para su época, era una mujer súper moderna…
- ¡Y para nuestra época es una mujer moderna!
- Ahora, ¿tu te sientes de alguna forma, un modelo de mujer latina moderna?
- No, yo no me siento nada. Mujer latina ni nada. No me ocupo de sentirme esto o el otro. Nomás me ocupo de vivir el momento.

Sindicalismo rapero a la argentina

Por Juan Data (Originalmente publicado en La Banda Elástica, USA, 2002)

Para muchos sonará a novedad del momento eso de Sindicato Argentino del Hip Hop. Lo cierto es que ni el hip hop en Argentina es cosa novedosa, ni ese sindicato es de reciente fundación. De hecho, el Sindicato tuvo mucho que ver con la historia, el nacimiento y el desarrollo del movimiento hip hop en Buenos Aires, desde comienzos de los 90’s.
Un Paso A La Eternidad, su pimer disco en una multiancional tampoco es novedad, fue editado en Argentina en el 2000 y contiene canciones “que ya veníamos tocando desde hace seis o siete años” por lo que “no representa el sonido de lo que es el Sindicato hoy en día”. Así nos lo cuenta Smoler, uno de los cuatro MC’s que componen la formación actual del Sindicato y uno de sus miembros fundadores. Lo acompaña su hermano: Huexo, el más joven del grupo. Un poco más allá está Frost, un prócer de la old school rappera argentina, veterano rimador de Morón que se adjudica el título de haber sido uno de los primeros MC’s porteños en componer sus versos en castellano, durante la década del ‘80. Completan la formación otros dos hermanos: Derek y Fabri, MC y DJ respectivamente.
A todos los conocí en el underground de Buenos Aires, allá por 1996, en ese entonces tocaban con instrumentos en vivo y contaban sólo con una grabación, como invitados de Actitud María Marta, en una canción de su primer disco. Dieron su primer entrevista, conmigo, para un extinto fanzine de hip hop argentino. Ahora nos volvemos a encontrar, seis años después, esta vez en Los Angeles, California. Vienen con un Grammy al mejor disco de rap en español en su haber y acaban de girar por las dos costas de Estados Unidos, promocionando el lanzamiento de su disco en este mercado. ¿Quién lo hubiera dicho?
“Mirá a dónde nos estás entrevistando, boludo!”, se admira Smoler. Estamos recorriendo los murales graffiteados de East LA y Down Town, con la guía del artista del spray local Nuke. “Estuvimos todo el tiempo en el hotel, en Hollywood, no habíamos tenido oportunidad de ver nada de esto todavía”. Ellos son del barrio y se sienten cómodos en el barrio. Allá por 1997, Mtv los había propulsado a la fama con su primer video “Del Barrio” incluido en el compilado Nación Hip Hop (producido por Zeta Bosio); en este nuevo disco, incluyen “Del Barrio (segunda parte)” en su repertorio. Por más éxito internacional y premios que hayan recibido, nunca dejaron de representar y hacer referencia a su barrio: Morón.
“El Grammy lo único que nos facilitó fue el poder venir a Estados Unidos. Si no fuese por el premio, no estaríamos ahora acá –explica Smoler- igual, por el hecho de estar nominados, ya estábamos conformes”. Ocurre que la entrega de los Grammys Latinos del 2001 estaba programada para el 11 de septiembre y por razones de público conocimiento, fue postergada indefinidamente. Recién les fue entregado en febrero, “estábamos nosotros tres en el estudio casero grabando unos temas –comenta Derek- y llama Huexo que lo había visto por internet: “ganamos el Grammy!” No sabíamos cómo reaccionar. Nos chocó.”
Recién en febrero recibieron el galardón, en las oficinas de Universal Music de Buenos Aires. Para ese entonces la crisis económica ya estaba haciendo estragos en Argentina y la industria de la música no se había quedado ajena a la reducción de presupuesto. “Fuimos a buscar el Grammy, nos hicieron sentar a esperar, nos sirvieron café en una caja de zapatos, no tenían gaseosas, nos felicitaron cuatro personas y nos fuimos en el tren con el Grammy abajo del brazo”.
La Banda Elástica- Ahora, sinceramente ¿creían que se lo merecían?
Smoler - Yo creo que sí.
Fabri - Después de tanto tiempo, nos merecíamos un reconocimiento.
LBE - ¿Pero realmente creen que ese fue el mejor disco de rap en español del año 2000?
Frost: Yo creo que de los grupos que estaban nominados sí. Estábamos con la duda de 7 Notas 7 Colores, pero todavía no lo habíamos escuchado. Cuando lo escuchamos nos dimos cuenta de que el de nosotros era mucho más abierto. Es un disco para mucho público. El de 7 Notas… es para un público más del underground, más especializado. Es como que el jurado lo juzgó más abiertamente…
LBE– Lo preguntaba, porque recuerdo cuando todabía estaban grabando, que no se los notaba muy convencidos con cómo estaba quedando. Me decían que estaban perdiendo personalidad.
Fabri- En realidad estábamos ganando profesionalismo.
S- Es que muchas cosas las hacíamos mal y no nos dábamos cuenta en ese momento. Nos molestaba que venga alguien y nos diga cómo hacerlas.
LBE– Desde mi punto de vista, tenían mucha más personalidad e identidad argentina en sus proyectos anteriores inéditos, donde se dedicaban más a samplear tangos, que fue algo que siempre los destacó en la escena.
S- Es que muchos de esos temas no entraron en el disco.
Fabri- Pero no porque hayan quedado rechazados sino por falta de tiempo. Además seguimos sampleando tangos. Muchos de los temas nuevos tienen tango, pero tampoco esa es la marca del Sindicato. En Un Paso A La Eternidad no sampleamos tango pero sampleamos a Larralde que es folklore bien nuestro.
LBE- ¿Qué impresión se llevaron del hip hop en Estados Unidos?
S- Es nuestra primera vez acá. Pero vinimos a trabajar. Ya no vinimos con esa ilusión de chicos b-boys de ir a Estados Unidos. Además, me llevé un poco una decepción del hip hop en Estados Unidos. Al ver ese monopolio de los cuatro o cinco que son siempre los mismos en Mtv. Me siento en el medio de una nebulosa. Hay muchas cosas que todavía no puedo entender de cómo es el hip hop acá. Todavía no puedo sacar una conclusión. Lo que sí se es que la forma en que se vive el hip hop es totalmente diferente.
LBE- ¿Y al rap en español cómo lo ven para entrar al mercado americano?
S- El hip hop latino no entra acá. Pero hay muchos grupos, lo que pasa es que no tienen dónde expresarse. Acá no hay una escena. Para nosotros es como un trabajo de hormigas venir a tocar acá, es como cuando empezábamos a formar la escena allá. Estamos tocando en la escena de rock en español. Así que es como empezar todo de cero.

ORISHAS y la revancha del rap cubano

Por Juan Data (Originalmente publicado en La Banda Elástica, USA, 2002)

Cuando Orishas apareció en el mapa, allá por 1999, lo hizo de manera explosiva y la reacción en cadena no tardó en expandirse por todo el mundo. Las consecuencias son visibles hasta el día de hoy, Orishas no sólo revolucionó al mundo del rap latino sino a la música en general en sí.
El 2000 fue el año en que los cubanos se comieron el mundo alcanzando records jamás imaginados por ningún otro grupo de rap en castellano. Para ese entonces las escenas hip hop de España y Latinoamérica –incluida Cuba- ya estaban más que desarrolladas y daban a luz innumerables talentos que, sin embargo, pocas veces alcanzaban a trascender el ámbito local. Se puede decir entonces de Orishas, que fue el primer grupo de rap hispano intercontinental y más aún, el primero en traspasar las rígidas fronteras del mundillo hip hop y triunfar sin problemas ante una audiencia heterogénea y global.
La razón de este fenómeno hay que buscarla en la fusión tan particular que lograron entre sampleos de ritmos tradicionales cubanos y beats de hip hop, entre estribillos salseros y estrofas rapeadas con ágiles flows en castellano. Eso combinado con una producción de altísima calidad y la reconocida calidad de grabación de los estudios franceses, más una invaluable cuota de suerte u oportunismo: salieron para la misma época del fervor por lo cubano impulsado por el boom del Buena Vista Social Club. Todo el mundo tenía los ojos (y los oídos) puestos en Cuba y el rap en castellano estaba ya en su punto justo, así que lo de Orishas era un éxito asegurado.
Ahora los encontramos promocionando su segundo disco y el panorama –hay que decirlo- se les plantea bastante más árido. Los segundos discos siempre son difíciles, esa es la norma corriente después de un exitoso debut, pero ahora que el boom del cubanismo ya pasó, ¿cómo van a hacer los Orishas –que pasaron de ser un cuarteto a un trío- para despertar el interés de la audiencia internacional? Solo el tiempo lo dirá.
-Emigrante tiene un poco que ver con la vivencia nuestra aquí en Europa; –nos comenta Yotuel, uno de los dos MC’s del grupo, desde su casa en Madrid- la gran diferencia que hay entre A Lo Cubano y Emigrante es que el primero va más dirigido a la audiencia cubana. Hace referencia al ambiente que respirábamos allá donde vivíamos en Cuba. El disco Emigrante está más centrado en lo que vivimos aquí, en la sociedad europea y lo que hemos captado nosotros aquí como emigrantes. Esa es la gran diferencia que hay a nivel de texto. A nivel musical este disco es un poco más rico, más melódico y de cierta forma más fino. Es un disco en donde no hay sampler. Sólo hay un tema con sampler. En este disco en vez de samplear música cubana la tocamos. La rehicimos. Y eso es como un poco más interesante porque es como crear algo nuevo.

-¿A qué se debe que hayan escogido a un MC francés como Passi como invitado? ¿Por qué no un MC de España, por ejemplo, siendo que tu vives en Madrid?
-Porque bueno, nosotros las colaboraciones las buscamos primeramente por feeling. Passi nos propuso él mismo trabajar con nosotros. Nosotros no lo fuimos a buscar a él. Si hay feeling y quedan las cosas de manera armónica, lo hacemos. No nos interesa que haya un featuring con dinero de por medio.

-Después del éxito de A lo cubano, a muchos que intentaron mezclar rap con ritmos tropicales se les ha acusado de imitar el “estilo Orishas” como el caso de Rocca y el Sindicato Argentino del Hip Hop. ¿Creen que su estilo es una marca registrada?
-Es lógico que cuando sacas un primer disco y funciona tan bien, mucha gente lo tome como punto de guía para su música. Pero una cosa es tomar a Orishas como un punto de guía y crear algo nuevo y otra cosa es imitar a Orishas. Y yo creo que la gente siempre va a elegir a lo real, a lo primario. A todos estos grupos, tanto Rocca como los otros que han salido, bueno, que hagan la música que siempre han hecho, que no pretendan aprovechar el fenómeno de Orishas para entrar a un mercado. Nosotros hacemos nuestra música así porque lo único que conocemos es rap y música cubana. En nuestra tierra no hay nada más. No hay música argentina, no hay música colombiana. Nosotros usamos la música cubana porque esas son nuestras raíces, eso es lo que conocemos. Pero bueno… me imagino que Rocca también dirá, yo soy colombiano y en Colombia también hay salsa. Y yo creo que está bien que lo haga pero bueno, tiene que saber que hay un Orishas que ya lo ha hecho. De todos modos, el disco de Rocca fue un fracaso total en Francia y yo creo que esa fue una de las causas.

-¿Cómo fue que no participaron por el Grammy Latino al mejor disco de rap?
-El problema fue que el disco se había presentado para los Grammys Latinos en el ’99 y la nominación de rap no apareció hasta el 2000. En el ’99 la compañía presentó el disco A lo cubano para los Grammys en la categoría de música fusión. Y en esa categoría había muchas más cosa de rock que de rap, pero bueno… cuando en el 2000 incluyeron la categoría de rap en español Orishas no podía participar porque ya había estado nominado el año anterior.

-Sé que volvieron a Cuba después del exilio y tuvieron un éxito masivo con su primer disco. ¿Qué repercusión tuvieron en la escena underground de la Habana de dónde ustedes salieron? ¿Los acusaron de traición, de vendidos?
-Bueno, hay muchos rapperos cubanos que creen que la música de Orishas es una mierda. Yo lo que les digo es que los rapperos de Orishas vienen de una formación que hizo historia en el rap cubano que se llamaba Amenaza. Fue el único grupo de rap en Cuba que ha llegado a reunir tres mil, cuatro mil personas en concierto. Un grupo muy mítico en la escena de rap cubano. Y nosotros sentíamos que lo que hacíamos era rap cubano, pero le faltaba todavía ese sello para lanzarlo al mundo. Yo creo que cuando llegamos a Orishas alcanzamos la madurez necesaria para lanzar un proyecto como ese y yo creo que el único grupo que representa realmente lo que es el rap cubano y el único grupo que le da un sello realmente a su música con música realmente cubana es Orishas. Si ves cómo hacen el rap los americanos, ellos mezclan las bases de hip hop con samples de George Clinton o de Kool & The Gang. Mezclan los beats con lo que es su old school. ¿Y mi old school quién es? Es Compay Segundo, es Buena Vista, es mi rumba, es mi guaguancó. Por eso creo que Orishas representa realmente al rap cubano aunque muchos de los rapperos cubanos no lo crean así.

-En este nuevo disco hacen mucha más referencia a la mujer, al amor e incluso a sus hijos. ¿Se pusieron más sensibles, más maduros o se enamoraron?
-Este disco es un poco más sentimental, más nostálgico. Hablamos mucho del abuso sexual que sufre la mujer, no sólo de lo que vemos acá en Europa sino de todo el mundo como el caso de la prostitución de chicas en Tailandia o en Nigeria, las mujeres que mueren apedreadas por sus maridos. Es un tema que nos choca mucho y nosotros como latinoamericanos tenemos mucha consideración por la mujer, de hecho somos muy, muy, muy, muy fieles a nuestras madres. La madre para el latino es una cosa sagrada. Y bueno, todo eso del abuso y la discriminación nos preocupa. En el caso de temas como “Niños” es porque todos fuimos teniendo hijos aquí en Europa y nos vimos en la necesidad de escribirle un tema a esas pequeñas cositas que hacen a uno cada día un poco más feliz. Con toda la mierda que uno vive en el mundo día a día, no hay nada más lindo que llegar a tu casa y encontrarte con tu hijo. En ese sentido creo que este disco tiene un grado de madurez mucho más importante que el otro. Es un disco más evolutivo, con mayor estética, con mejor forma que A Lo Cubano.

-En una entrevista que dieron para Hip Hop Nation decían que no se identificaban como emigrantes cubanos. Eso puede sonar contradictorio con el título de este nuevo disco.
-El problema es que nosotros somos emigrantes musicales. Nosotros no formamos parte de los emigrantes políticos como los que hay en Estados Unidos o en Europa. Esa es la distinción que queremos hacer. Nosotros no somos exiliados. Simplemente somos emigrantes musicales que vivimos afuera, porque en Cuba no podíamos vivir con la música que hacíamos.

-La fusión que Orishas hace de su música puede ser fácil de digerir por un público que no necesariamente está metido en el hip hop y a eso se debió gran parte de su éxito. ¿Están de acuerdo?
-Claro que sí. Claro que al mezclar el rap con la música cubana por supuesto que se te abre la opción de poder llegar a otro tipo de público. Eso nos hace más accesibles a nivel general. No nos cerramos solamente en un público juvenil sino que podemos tocar la sensibilidad o el corazón de personas mayores o hasta de niños.

-Del panorama del rap en español son el grupo que con más facilidad ha atraído a la audiencia de habla inglesa de EEUU, incluso se les han abierto puertas que a la mayoría de los grupos de rap en español no se les abren. ¿Esto se debe a lo mismo que mencionábamos antes?
-Sí, un poco. Porque entrábamos con otro sonido, con una cosa diferente, ¿no? Y eso fue lo que un poco le gustó a la gente.

-Más allá de la diferencia del idioma…
-Claro y eso ha sido lo mismo en Francia, en Alemania, en Suiza, en todos los países europeos. Nuestra música mezclada con música cubana nos permite acceder a gente que aunque no entienda español se deja llevar un poco por la música.

Saturday, April 02, 2005

Diez años de punk latino

Por Juan Data (Capítulo del libro nunca publicado del décimo aniversario de La Banda Elastica, USA, 2002)

No es tarea sencilla la de definir a algo tan intangible y heterogéneo como el punk. ¿Qué es el punk? ¿Es ser un punk o es tocar música punk? ¿Punk es seguir una contracorriente fashion pergeñada por Malcom McLaren y liderada por bandas que de tanto proponerse ser anti-rockstars terminaron siendo las estrellas más influyentes de su década? ¿O punk es ser un aktivista anarkista vegetariano anti-globalización y anti-korporativismo que vive en una casa okupada y eskribe todo con K? ¿O punk es ser un desobediente, un malcriado, un rebelde sin causas que no quiere ser lo que sus padres quieren que sea? ¿O punk es ser un adolescente californiano de familia disfuncional que anda en skate y se queja de que las chicas no quieren? ¿Qué tienen en común Sid Vicius, Ian McKaye de Fugazi y Billie Joe de Green Day?
Todo parece indicar que en los 80’s ser punk era algo más definido. Uno se calzaba los borceguíes, le cocía unos parches con letras “A” a la ropa, decoraba la campera de cuero con alfileres de gancho y tachas y se cortaba el pelo con la infaltable cresta Mohawk y ya se podía decir que se era punk. Esa era la imagen cliché que los medios difundían y los jóvenes rebeldes de toda Latinoamérica (y el mundo) la asimilaban y la hacían propia. Eso no les quita mérito a los punks latinos de la primera camada. Si ser punk en ese entonces era sinónimo de valentía, en la conservadora Londres o la moderna New York, lo era mucho más en los represivos y autoritarios estados latinoamericanos que tímidamente se abrían a la democracia y veían con recelo y temor todas las expresiones culturales que llegaban desde el norte, incluso eso a lo que llamaban rock. El punk, adaptado a la realidad latina, adquiría todo un sentido diferente, relacionado íntimamente a la lucha política y social de aquel entonces.
Cuando hace diez años nacía La Banda Elástica, el panorama del punk latino ya era bien diferente de aquel de comienzos de los 80’s. Los punk-rockers que en aquel entonces se esforzaban por diferenciarse del establishment rockero, ahora se enfrentaban al dilema de tener que definir su propia identidad dentro de las miles de etiquetas derivadas del punk: hardcore, straight-edge, emo, sharp, skinhead, ska-core, old school, neo-punk, oi!… Ya no quedaban dictaduras militares a las que enfrentar con discursos subversivos, pero eso no necesariamente simplificaba el panorama para los punks latinoamericanos. Ahora ser punk se había vuelto algo mucho más complejo y elaborado.
El surgimiento de la corriente hardcore a comienzo de los 90’s propone el primer cambio estético en el mundo del punk. Además de imponer su sonido mucho más duro, acelerado y menos melodioso, los HC-boys cambiaron el uniforme punk tradicional por el look de tipos duros, pero limpios y sanos: pantalones militares, bermudas, camperas de aviador, gorras de baseball, cabezas rapadas. Se expandían singular aceptación los principios del straight-edge (ni drogas, ni alcohol, ni corporaciones multinacionales) en el underground de España y muchos países de Latinoamérica. Los tatuajes en letras góticas, los puños con la X, los fanzines alentando boicots a Mc Donalds y las corridas de toros… Se incorporaban también a la escena los skinheads neonazis, primero en la península ibérica, luego en Sudamérica. Se habían adueñado de la estética mod y el sonido oi! y reivindicaban a la extrema derecha chocando contra la mayoría anarko-punk y convirtiendo así los gigs en batallas campales. En la trinchera de enfrente se alistaban los sharps, skinheads anti-racistas que se identificaban con el ska-core: género mayoritario en Centroamérica.
El principal aporte de esta escena al mundo del punk fue la mejor organización. Los punk latinos de los ochentas, inmersos en el caos de las borracheras y peleas no habían logrado hacerse oír lo suficiente, salvo cuando firmaban con compañías disqueras y entraban a la escena pop-rock. Pero el verdadero punk es el que se mueve en el underground por propia elección y no por opción o antesala al mainstream. En los 90’s ya habían aprendido la lección y llevaron el DIY (hazlo tu mismo) al extremo. Fanzines, distros y sellos indies comenzaron a abrirse camino y a extender las redes de contactos a nivel internacional en base al principio anarquista del cooperativismo. De esa manera, muchos grupos que se gestaban en ese mundillo underground tenían la posibilidad de editar y distribuir sus discos con éxito en otros países y viajar por el mundo con su música sin siquiera que la prensa masiva o la industria de la música mainstream se diese por enterada.
Finalmente, el sueño de una escena punk hispana totalmente autogestionada parece materializarse y se planta firme como una contrapropuesta eficaz al mercado de la música masiva. Los músicos se jactaban de ser iguales a su público. Proliferaban los mensajes libertarios y de “mentes abiertas”. Todos son buenos, se quieren y se respetan, incluso dentro del moshpit. Hay lugar, incluso, para una nueva corriente que da cabida a los chicos sensibles y las chicas, que no necesariamente eran todas riot grrrls. Este nuevo hard-core melódico y emo impone la estética de dibujos naif en las portadas de los discos y hasta da la bienvenida a los gays.
Simultáneamente, desde la cocina de Mtv, se expande la gran contrarevolución punk de la década, que viene a ser justamente el extremo opuesto de los principios que dominaban el ser punk en el under. En 1994 la muerte de Kurt Cobain pone en primera plana el sonido post-punk que caracterizó a la generación x norteamericana y lo termina de instaurar en todo el mundo de habla hispana merced a la insistencia de Mtv y la consiguiente martirización de este nuevo Sid Vicius. Ese mismo año Green Day y su disco Dookie dejan entrar al mercado masivo el neo-pop-punk californiano que poco y nada tenía que ver con los principios combativos anarquistas de sus antepasados, pero sirve para capturar en sus redes a toda una nueva generación de frustrados teenagers latinoamericanos que se suman a esta suerte de “venganza punk de los nerds”.
Sin embargo, si vamos a referirnos al punk latino de los noventas, quienes marcaron la gran innovación, el gran cambio interno dentro de la escena, tanto a nivel estético como ideológico y sonoro, fueron los franceses Mano Negra y los vascos Negu Gorriak, que encabezaban esta nueva corriente (con sus aliados americanos Todos Tus Muertos, Tijuana No!) que entendía mejor que nadie la apropiación hispana de los principios del punk. Ya no se trataba sólo de tocar fuerte y desafinado, podían incorporarse libremente elementos del rap, dub y ritmos afro-latinos y la corriente ideológica se actualizaba, haciendo bandera de la lucha anti-globalización, reivindicando a las Madres de Plaza de Mayo y la guerrilla Zapatista e imponiendo como icono al Che Guevara. Este nuevo punk latino no choca ni se impone sobre el hardcore punk del underground, que sigue moviéndose por sus canales propios. A diferencia de aquellos, estos se difunden sin remordimientos por Mtv y firman con multinacionales y de esa manera atraen a todo un nuevo sector de público compuesto de neo-hippies, okupas y mochileros trotamundos.
Desde ya que siempre siguió habiendo punkeros estilo 80’s en la escena latinoamericana y claro que en los 90’s también surgieron otras corrientes importantes dentro del movimiento, aportando nuevas características dependiendo de cada país; pero sería imposible abarcarlo todo en este limitado espacio. Existen mil y una maneras de entender y explicar lo que es el punk y lo que significa ser punk en el universo latinoamericano. La utopía del mundo perfecto permanecerá vigente aunque cambie de forma y concepción, pero siempre va a haber chicos de dieciocho años dispuestos a creerla.

Diez Años De Rap En Espanol

Por Juan Data (capítulo del libro nunca publicado del décimo aniversario de La Banda Elástica, 2002)

El rap en castellano, a comienzo de los 90’s, era una broma. Hablar de hip hop en aquel entonces era más que irrisorio. Si bien en la mayoría de los países de habla hispana habían empezado a verse tímidamente expresiones de ese movimiento cultural desde la primera mitad de los 80’s, inspiradas por aquellas películas de break dance, no fue hasta los 90’s que el rap se empezó a filtrar de a poco entre los géneros musicales dominantes y unos cuantos años más le costaría el ganarse el merecido respeto.
Cuando La Banda Elástica apareció por primera vez en 1992, el rap en castellano todavía mantenía aquella imagen de género comercial e infantil que había heredado de sus años oscuros. Uno pensaba en rap latino y las primeras imágenes que se venían a la cabeza eran Gerardo con su “Rico suave” o Wilfred & La Ganga con “Mi abuela”. Ahí estaban Jazzy Mel en Argentina y Caló en México, El General desde Panamá sacudía a toda Latinoamérica con su “pum-pum” y los compilados españoles Rap in Madrid y Rap de Aquí intentaban -sin éxito- poner a la península ibérica en el mapa del hop hop. Todavía resonaban ecos del hip house y era dominante el cliché del rappero con gorra de baseball haciendo señales con las manos.
Brasil llevaba la delantera con su rap en portugués. Desde 1988 tenía una escena estable en la ciudad de São Paulo y para 1993 ya contaba con propuestas serias de rap contestatario: Racionais MC’s hacían sonar su primer gran hit “Fim de semana no parque” y el carioca Gabriel O’Pensador sacaba su disco homónimo con el controvertido “(Tô Feliz) Matei o presidente”. Desgraciadamente el rap brasileño nunca atravesó los límites geográficos de su país y en el resto de Latinoamérica no se dieron por enterados.
El primer gran quiebre histórico del rap llegaría ese mismo año con la salida del álbum “Black Sunday” de Cypress Hill, que instantáneamente se transformaría en el disco de rap más influyente para los aspirantes a MC’s latinoamericanos durante toda la década.
Pero por más guitarra distorsionada y mensaje contestatario que le pusiesen, el rap en castellano seguía sin ganarse el respeto del público underground. Aún no encontraban la manera de adaptar el flow a la lengua española. Aún no tenían la experiencia suficiente para producir beats con un estilo e identidad propio. Para la prensa y la televisión el rap latino, entonces, era sinónimo de Proyecto Uno y su tiburón.
La gran revolución no llegó sino hasta 1994, el año del desembarco del auténtico rap en castellano. Ese año nace en España el primer sello discográfico especializado, Yo Gano, con la edición del histórico Madrid Zona Bruta del Club De Los Poetas Violentos, el disco que cambió de una vez y para siempre la manera de rappear de los MC’s hispanos. Simultáneamente y sin aparente conexión, en Santiago de Chile, La Pozze Latina y Panteras Negras sacan a la calle sus discos debut de puro rap creíble, callejero y políticamente conciente en castellano. “Con el color de mi aliento” de La Pozze Latina se convierte entonces en el primer hit de este nuevo rap de estirpe underground en hacerse su lugar en el mainstream y entra en rotación en MTV Latino despertando a muchos desprevenidos rimadores de todo el continente.
Los dos años siguientes fueron de expansión y solidificación para sentar las bases del movimiento. B-boys, graffiteros, DJ’s y MC’s de las diferentes escenas underground de las grandes urbes empezaron a salir de sus cuevas y relacionarse, circulaban los primeros fanzines, las grabaciones piratas se pasaban de mano en mano y se organizaban los primeros eventos. A falta de información correcta acerca de la cultura hip hop, los entusiastas b-boys se empezaron a reunir y organizar. Ahí estaban todos los domingos reunidos en la estación São Bento de São Paulo, en el paseo San Agustín y la estación Mapocho de Santiago, en la galería Bond Street y el barrio de Caballito en Buenos Aires…
En España, en cambio, el rap local ya estaba bien encaminado y así lo confirmaban los discos debut de Frank T y La Puta Opepé, pero ni siquiera los ya consagrados del Club De Los Poetas Violentos, con un segundo disco en la calle, lograban trasponer las fronteras del underground y hacerse escuchar fuera de su país.
En la evolución del rap en español, fue clave el año 1997, marcando un antes y un después para todo el movimiento hip hop y determinando la consagración del género como uno más dentro de la industria de la música. Ese fue el año en que, en Chile, Tiro De Gracia editó su disco Se Hümano y rompió con todos los esquemas vendiendo 75 mil copias de un álbum de rap auténtico, positivo y puro, demostrando así que este tipo de música podía también gozar de éxito comercial, sin necesidad de adoptar el formato cliché del rappero latino que imponían los medios, ni imitando (como hacía la mayoría) a Cypress Hill. Ese fue también el año del lanzamiento de Nación Hip Hop en Argentina, el compilado que se convirtió en piedra angular de la escena, publicado por una multinacional (BMG) y producido por Zeta Bosio. También fue el año de la explosión del rap “con estilo chicano” en Uruguay (Peyote Asesino, Platano Macho, La Teja Pride…). También fue el año en que Racionais MC’s en Brasil sacaron su álbum record: Sobrevivendo no Inferno (¡medio millón de copias vendidas!). 1997 fue también el año del debut de Control Machete. Su “Comprendes Méndez” no tardó –MTV mediante- en convertirse el en primer gran crossover del rap en castellano.
Pero ninguno de esos sucesos se compara en magnitud con la edición, ese mismo año, del disco Hecho es simple, de los barceloneses 7 Notas 7 Colores. En su momento nadie lo advirtió, pero ese disco además de ser el primero en alcanzar nivel masivo en la escena española fue el que marcó el desembarco del rap ibérico en América Latina. Ya nada volvería a ser como antes.
1998 fue el año en que el rap de España tuvo su apogeo. La proliferación de sellos especializados le dio la posibilidad de trascender a grupos antes underground como Jazz Two, Geronación, Violadores del Verso y Sólo Los Solo. La avalancha del rap purista, positivo y competitivo había comenzado, y con Internet, la comunicación entre las escenas se hace más rápida y eficaz. Ese mismo año debuta en Chile el grupo Makiza con su producción independiente Vida Salvaje y abre nuevos horizontes para otra clase de rap, más intelectual y sensible, lejos de la imagen de macho MC dominante. Simultáneamente empiezan a saltar las fronteras de sus países rapperos como Vico C de Puerto Rico, Mangú de República Dominicana, La Corte de Venezuela y el descendiente de colombianos Rocca, desde Francia.
Al año siguiente, en Chile, Tiro De Gracia saca su segundo disco y se separan al poco tiempo mientras Sony firma a Rezonancia y Makiza confirmando el interés de las multinacionales por el rap. Al mismo tiempo La Organización se apodera de la escena argentina y Sudacas En Guerra hace lo propio en Uruguay terminando con el reinado del rap chicano-charrúa.
Para el cambio de milenio el rap en español ya está tan cómodamente instalado que hasta tiene su propia revista, Hip Hop Nation, cubriendo España y toda Latinoamérica. En España le toca el turno a La Mala Rodríguez y rompe el récord de ventas de 7 Notas 7 Colores. En Brasil Thaide & DJ Hum encabeza la renovación del rap en portugués que había quedado rezagado y le siguen Mamelo Sound System y Academia Brasileira de Rimas. En Chile Makiza se separa justo antes de empezar su gira por los países limítrofes y se esfuma así la mayor promesa del rap sudamericano de poder competir con el monopolio español. En Francia aparecen los cubanos Orishas que con su fusión con ritmos tropicales acercan al rap a un público mucho más amplio. Este fue un año también muy relevante en Colombia, donde el rap ya contaba con eventos multitudinarios como Hip Hop al Parque y se imponían grupos como El Imperio y Asilo 38. Pero si de eventos importantes hablamos no podemos dejar de mencionar el festival de Agosto Negro en Cuba, que ese año adquiere carácter de internacional con la participación de nombres de primera línea del rap anglo e hispano.
A pesar de la difusión y el crecimiento del género a nivel global, en Estados Unidos la industria de la música hispanoparlante parecía hacer oídos sordos a este movimiento y no fue hasta los dos últimos años que los discos de verdadero rap en castellano empezaron a editarse en ese mercado: Orishas, Sindicato Argentino Del Hip Hop, La Mala Rodríguez. Mientras en New York los inmigrantes latinos como El Meswy (de España), El Imperio (de Colombia), Los Reyes del Bajo Mundo (del Salvador), Shangai Assasins (de Puerto Rico) y Los Brujos (de Chile) comienzan a organizarse para dar los primeros pasos y armar en Estados Unidos una escena de verdadero rap en castellano.

2MEX: No todo el rap chicano es gangsta

Por Juan Data (Originalmente publicado en Hip Hop Nation, España, 2002)

Alejandro Ocana nació en Los Angeles, hijo de inmigrates mexicanos, como muchos de su generación, tuvo una crianza bilingüe y pasó su infancia al ritmo del rap viviendo en los barrios más pesados, cuando todavía eran bien pesados.
Hoy sus amigos lo llaman Alex, pero en el mundo del hip hop underground se lo conoce como 2-Mex, uno de los MC’s del grupo Of Mexican Descent (OMD): los primeros chicanos que se atrevieron, ya hace tiempo, a romper con el molde y agarrar el micrófono para hacer rap en serio, sin nada de gangsterismo. Su reputación como MC conciente y su desempeño en el freestyle en las épocas de gloria del Good Life, le valieron para ganarse el respeto de la exigente escena independiente del sur de California. Pero el punto más alto de su carrera lo alcanzó con su otro grupo, la crew cosmopolita The Visionaries, que hoy se disputa el dominio de la escena con la Freestyle Fellowship.
Pero como le sobra tiempo, entre sus dos carreras paralelas con los dos grupos, también quiere lanzarse como solista y acaba de editar su disco debut en el que desfilan varios invitados ilustres del underground angelino y el recientemente renacido cristiano Fermín de Control Machete.

Hip Hop Nation: ¿Cómo fue que no saliste haciendo gangsta rap como la mayoría de los chicanos en Los Angeles?
2-Mex: Mi mamá y mi papá son del DF (México) y vinieron aquí en 1970. Vivimos en una ciudad donde todo eso estaba pasando. Pero mis padres no me dejaron ir por ese camino, me tenían bien estricto, así que siempre estuve lejos de la vida de pandillas y eso. Gracias a Dios que mi papá es músico, toca la guitarra, toca el piano y eso me ayudó.
HHN: ¿Apoyaron tu carrera como músico entonces?
2M: Bueno, al comienzo no. Tu sabes, pasan muchos años donde no tienes nada y es dificil decirle a tu familia, tus amigo y todos, que no vas a ir a la escuela, que vas a hacer música. Pero es una cosa que vengo haciendo ya dese hace diez años y ya no quiero parar. Gracias a Dios ya estamos en una posición en la que con las grabaciones y los shows podemos mantenernos. Así estamos bien. Nuestros discos por suerte venden bien en el underground. Como somos independientes no pagamos impuestos, tu sabes (risas). Grabamos todo los días, nunca paramos de grabar. Como no tenemos trabajo, esto es todo lo que hacemos. Grabamos y sacamos los discos, todos de manera independiente, hechos en casa, estilo punk-rock. Todo lo hacemos nosotros, llamamos a las tiendas, organizamos los conciertos… De vez en cuando, sacamos un disco con distribución nacional, para conseguir más publicidad, más exposición y eso a su vez atrae la ateción para los otros discos que los distribuímos nosotros.
HHN: Pero, volviendo a lo del gangsta rap, ¿cómo lo ves, crees que está cambiando el panorama hacia un rap más consciente?
2M: La vida esa de pandilla ha parado un poco ultimamente en Los Angeles, no es que desapareció, todo el tiempo va a estar. Yo en realidad los entiendo, porque es una forma de vivir, como la nuestra haciendo música. Pero nunca nos interesó meternos en eso. Nuestro rap, no sé si es positivo o qué, pero siempre quisimos mostrar que existían otras cosas en Los Angeles además de eso. Pero no tengo ningún problema con el gangsta rap, hay muchos que me gustan, cuando son reales… porque hay mucho invento.
HHN: La misma industria muestra a los rappers chicanos siempre con el esteriotipo de gangsters “cholos” y no dan la posibilidad de que se muestren a MC’s conscientes chicanos.
2M: Y la verdad es que no hay muchos más chicanos que estén haciendo rap consciente. Pero si hay algunos. En estos años han aparecido. Tu sabes que el hip hop ya está tan avanzado, que chicos de 15 años ya están produciendo beats bien chingones, escribiendo letras buenas.
HHN: ¿Y qué es lo que te atrajo a tí hacia este tipo de rap?
2M: Cuando empecé me gustaba todo lo de New York del ‘88, tu sabes Public Enemy, Boogie Down Productons, X-Clan, Poor Righteous Teachers… todo el rap que estaba más político me atráia por su mensajes y yo me preguntaba ¿a dónde están los raperos mexicanos con los mensajes? Y no habia. Solo había gágsters. Y con el tiempo, yo y mi amigos, formamos OMD y nos convertimos en eso que estabamos buscando. Ahora ya hay unos cuantos en el underground.
HHN: ¿Tuviste algún contacto ya con el rap en español que se hace en el resto del mundo?
2M: Cuando fui a Cuba vi unos MC’s que estaban haciendo algo tan bueno, tan poderoso. En el momento no me di cuenta, pero cuando volví a mi casa y me acordaba de Cuba, uh… muchos poder, mucho corazón. En realidad no conozco mucho más de rap en español, no he tenido la oportunidad de escuchar mucho más que Control Machete o 7 Notas 7 Colores.
HHN: Es que en los Estados Unidos no se conoce practicamente nada de rap internacional.
2M: Yo creo que ya está pasando. Pero el problema sigue siendo la limitación del idioma, todo lo que suena aquí sigue siendo en inglés. Pero el hip hop en español ya estuvo desde hace mucho tiempo, con los portorriqueños en Nueva York y los mexicanos en Los Angeles, sólo que la industría no lo mostró. Pero eso ya está cambiando. Las nuevas generaciones van hacer que eso cambie, imagínate que hay muchos niños ahora que se criaron con sus padres MC’s o DJ’s… ya escuchan esta música desde que nacen. ¡Imagínate lo que van a ser cuando crezcan!
HHN: ¿Cómo fue que terminaste tocando con The Visionaries, uno de los grupos más prometedores que se pueden ver hoy en Los Angeles?
2M: Los visionarios era una canción nomás que hicimos entre distintos amigos de distintos grupos, que se llamaba así. La editamos en un disco, nomás que eso tuvo mucha respuesta por parte del público entonces hicimos un crew como The Visionaries. Con esa formación ya grabamos dos discos y hemos visitado como veintidós estados de los EEUU. Estuvimos en Japón, en Canadá, tuvimos la oprtunidad también de tocar en el festival de Cuba.
HHN: ¿Cómo te planteas la rivalidad mainstream-underground?
2M: La verdad es que no me preocupa mucho. Hay muchos grupos que son mainstream y que son realmente muy buenos. Por que tengas mucho dinero detrás de tí, no quiere decir que no sirvas. Para mi está bien.
HHN: ¿Pero ustedes, con The Visionaries, apuntan a llegar a nivel masivo o quieren permanecer para siempre en el underground?
2M: Nuestra idea es que nomás hagamos lo que estamos haciendo, como nos gusta, como creemos que está bien, y tarde o temprano lo van a reconocer. Nunca vamos a cambiar para hacer algo que suene más popular. Sólo es cuestión de seguir haciéndolo como lo hacemos y con el tiempo, si lo que hacés es realmente bueno la gente se va a dar cuenta. Y es la verdad. Hace tres o cuatro años ni nos imáginabamos que nos iban a invitar a shows de 25 mil personas como hemos hecho hace poco. Todo llega, y estamos felices con eso.

La Revancha de Rata Blanca

Por Juan Data (Originalmente publicado en The Lab, USA, 2002)

Después de un período prolongado de silencio, la agrupación de metal argentino más exitosa de todos los tiempos volvió a sus raíces, a su formación clásica y al sonido que los hizo famosos en toda Latinoamérica a comienzos de los 90’s. Para sorpresa de muchos, que creían muerto al heavy metal tradicional, Rata Blanca volvió con más fuerza que nunca y sin inconvenientes se reinstaló tranquilamente a la cabeza del género.
Su nuevo disco, El camino del fuego, fue editado de manera independiente en Argentina, España y México y acaba de ser lanzado en los Estados Unidos por intermedio de Delanuca con una llamativa repercusión. Con Ozzy convertido en estrella de televisión y el sorpresivo regreso de los Gun’s N’ Roses, ¿podemos esperar un revival del hair metal?

¿Cómo surgió la intención de volver a reunirse con la formación clásica de la banda después de tanto tiempo?
Adrián Barilari: La iniciativa fue de Walter. Él estaba tocando con su proyecto solista, Temple y me llamó para participar de esa banda, como vocalista invitado. Nos reunimos escuché las canciones que tenían, ensayamos y para mí era como que no habían pasado esos siete años. Todo estaba como lo habíamos dejado. Pero bueno, no alcanzamos a hacer más de dos conciertos con Temple que la presión de la gente nos empujó a volver a formar Rata Blanca.
Walter Giardino: Yo, secretamente, sabía que iba a pasar eso. La gente fue a ver a Temple, pero en realidad querían ver a algo que era lo más cercano que podía haber a Rata Blanca.

¿Ustedes extrañaban a Rata Blanca? ¿Compartían esa nostalgia con su público?
WG: Yo extrañaba al Rata Blanca del comienzo de los ‘90. Al de mediado de los ‘90 no sólo no lo extrañaba, sino que no lo soportaba. No me sentí muy a gusto en esos años con el rumbo musical que habíamos tomado.

Rata Blanca tuvo que soportar, como muy pocos, esa envidia hacia el éxito que parece ser tan común en Argentina.
WG: En Argentina duele aceptar el éxito de otros. No sé por qué a cierto sector de la prensa les molesta éxito del rock. Nosotros somos pibes de barrio que cumplieron su sueño y lamentablemente eso no le cayó muy bien a un montón de gente. Hay dos cuestiones, por un lado está la necedad de quienes no quieren reconocer el éxito de Rata Blanca por una cuestión de snobismo y por otro lado está la ignorancia del grueso del público metalero que no pueden ver más allá. Nos han criticado desde esa pseudo-filosofía de lo que supuestamente es, o debe ser, el metal, que a nosotros no nos interesa, porque sólo nos interesa la música. A mí lo que me importa es que hoy estamos acá y podemos vivir de lo que más nos gusta, que es tocar, y salimos de Argentina y llenamos en lugares que ni conocemos en el mapa. Todo lo demás es palabrerío. No hay ningún manual del heavy metal ni del periodismo snob que pueda llegar a opacarnos.

Ahora parece que se a revertido esa situación y están volviendo a sonar en las radios de rock en Argentina.
WG: Lo loco no es que suene Rata Blanca en las radios. ¡Lo loco es que haya dejado de sonar! Una banda que vendió más de un millón de discos, ¿cómo va a dejar de sonar porque alguien dijo “no lo pasamos más”?

Mucho se habló del nü-metal y la muerte del metal clásico de pelo largo y ropa negra. ¿Crees que hay un regreso o revalorización de las raíces?
WG: Sí, creo que hay una movida de revalorización. Porque si la gente entiende de música se da cuenta que está consumiendo un productito, muy bien adornado y producido, pero productito al fin. Ya desde el nombre nü-metal, tiene que enfrentar el problema de que en un año va a dejar de ser new, va a ser old. Los chicos literalmente pasan a odiar a estas bandas de un día para el otro, cuando se dan cuenta de que les están tomando el pelo. A nosotros todo esto no nos afecta. Nosotros seguimos con el sonido de Rata Blanca que es único y muy particular. Yo creo que si hubiésemos salido a tocar nü-metal, eso hubiese sido terrible, eso hubiese sido venderse, no tocar en los programas de televisión como tanto se nos ha criticado.

¿Hubo un recambio generacional en su público o son mayoría los nostálgicos que quieren ir a escuchar “Mujer amante”?
WG: Hubo un recambio muy notorio. De hecho, nos van a ver muchos pibes que en esa época tendrían tres o cuatro años, así que no la vivieron. Muchos de los metaleros de aquel entonces han desaparecido, se casaron, tuvieron hijos, se cortaron el pelo y hoy trabajan en una oficina de saco y corbata. Y esos eran los mismos que nos criticaban y nos decían cómo se debía tocar el metal.

TIFFANY MYNX

Por Juan Data (Originalmente publicado en La Cosa 2005)

En una industria con sobreoferta como el porno norteamericano es difícil mantenerse en pie y seguir figurando después de un par de años de carrera. Las reglas del juego han cambiado y ahora el mundo de las tres equis produce principalmente estrellitas efímeras, descartables, que abundan durante una temporada y luego desaparecen. Sólo unas pocas llegan a alcanzar el codiciado status de “pornstar” y firmar contrato con una productora para garantizarse así su lugarcito estable en la constelación pajeril. En otras palabras: si después de un par de años de andar revolcándose con extraños delante de las cámaras, todavía no pasan de un papel secundario, mejor ir buscándose otra profesión, porque miles de otras ambiciosas chicas están cumpliendo sus dieciocho cada día y están dispuestas a ocupar ese lugar.
A sus treinta y tres años, Tiffany Mynx, jóven para cualquier otra profesión “normal”, es una veterana para el porno. Después de haber anunciado su retirada en falso en un par de ocasiones y haber quedado virtualmente sepultada en el olvido, Tiffany se animó intentar un regreso a lo grande, para salir a defender su título de reina del porno anal que sostuvo durante buena parte de la década pasada.
Original del norte de California, Tiffany creció pobre en un pueblo chico y apenas pudo se mandó para Los Angeles, como tantas otras, en busca de fama y fortuna. El destino la encontró a sus veinte años siendo una madre soltera que servía mesas en restaurantes y apenas alcanzaba a pagar el alquiler. Así fue que entró al porno, casi sin quererlo (dice que no le habían aclarado bien que tipo de película estaban rodando hasta que se vio en el set de filmación preguntando por el inexistente guión) y en poco tiempo alcanzó bastante reconocimiento por ser una de las actrices más jóvenes que en esa época se animaban al sexo anal. Así, no mucho tiempo después se ganó el título de Buttwoman (¡la mujer culo!) y llegó a dirigir su propia serie de videos dedicados al sexo por la puerta de atrás.
Hoy es madre de dos hijos varones y vive aislada de la civilización, en las montañas californianas, baja a la ciudad cada vez que la convocan a filmar. Dejó atrás su tan trilllado look de rubia platinada de los 90’s y se nos muestra tan en forma como en sus mejores momentos, dispuesta a romperse el culo –literalmente- laburando para recuperar su reconocimiento entre tantas novatas a las que casi duplica en edad.
- ¿Cómo se siente volver a entrar en el porno a tu edad, cuando todas las chicas que dominan el negocio actualmente tienen menos de veinte años?
- Está bien, las chicas nuevas vienen, hacen lo que hacen... pero nadie puede ser Tiffany, nadie puede ser Jenna (Jameson), sólo cada uno puede ser uno mismo. Yo tengo mis fans y me encanta lo que hago así que no me molesta. No siento que yo me tenga que estar poniendo a la altura de las más jóvenes, al contrario, ellas tienen que ponerse a mi altura.
- Anunciaste más de una vez que querías retirarte joven pero seguís volviendo, ¿cuál es tu plan esta vez?
- No planeo retirarme pronto, pero sí planeo retirarme antes de estar vieja, quiero ser recordada en mi juventud.
- ¿Extrañás ser Buttwoman?
- Estuvo bueno, estuvo bueno tener así como un título y tener tanta atención dirigida hacia mi... culo. Me nombraron Buttwoman en 1997 y desde entonces ha habido otras, pero para los ojos de los fans sigo siendo Buttwoman.
- ¿Qué tanto te influenció el hecho de ser madre soltera al decidirte a hacer porno?
- Bastante, porque el dinero era bueno y quería hacer algo con lo que pudiese hacerme cargo de mi hijo, sin necesidad de matarme trabajando. Sucedió casi accidentalmente, no estaba en mis planes y me gustó, empecé y desde entonces siempre lo he disfrutado y el dinero sigue siendo bueno.
- ¿Cómo se hace para ser estrella porno y madre de dos hijos al mismo tiempo?
- Tiene sus cosas buenas y malas. Está bueno porque vivo dos vidas completamente diferentes y que me satisfacen mucho de maneras diferentes también.
- ¿Les hablás a tus hijos sobre tu profesión?
- Uno de ellos es muy chico para explicarle y el otro es un adolescente y lo sabe y medio como que ah... ¿sabés? No estoy segura de lo que pasa en la cabeza de un adolescente, así que realmente no tengo ni idea de cómo lo toma. Tendrá que aceptarme como soy.
- Pero tampoco te gustaría llegar a casa un día y encontrarlo mirando una película tuya.
- No, claro que no. Espero que sea lo suficientemente inteligente para mantenerse alejado de ellas.
- Desde tu regreso sólo estuviste filmando con directores como Jules Jordan y John Stagliano para Evil Empire, ¿se debe a una predilección tuya?
- Cuando volví a hacer porno este año pensé “a dónde quiero ir con mi carrera?” Después de haber trabajado para Elegant Angel y todas las otras compañías, Evil Empire como que era el lugar donde mi culo debía estar. Y sólo quería ir más arriba, hacia la cima. Así que fui muy selectiva y Jules se me acercó y a mí me gusta su estilo, tiene pinta, trabaja bien, dirige bien...
- ¡Y está obsecionado con los culos!
- ¡Tal cual! ¿Qué mejor lugar para mí entonces?
- ¿Cómo ha cambiado el porno a través de los años a partir de tu experiencia personal?
- Ahora como que todos están matándose compitiendo por ver quién hace las cosas más locas, más zarpadas, más al extremo. No es mi idea volver al porno ahora y tener que bancarme una doble penetración en el culo para estar a la altura del mercado. No creo que sea físicamente apta para hacer eso y ni lo intentaría. Pero todos, parece que quieren superar a los demás, triple penetración, quién va más lejos, quién traga más acabadas al mismo tiempo... es muy competitivo.
- Cuando empezaste, el sexo anal todavía era una rareza.
- Sí, en esa época, filmabas una película y tenías una escena de sexo anal aquí, una allá, un par por semana y después tenías otras escenas, con chicas, etc. Ahora me llaman y sólo me quieren para hacer sexo anal, no hay más escenas fáciles de filmar...
- Antes también se hacían más películas con argumento, con diálogos, mientras que ahora es casi todo gonzo.
- Me gusta el gonzo porque no tengo que sentarme a memorizar diálogos. Sólo tener sexo, divertirme y no tener que preocuparme por cagarla diciendo algo mal. Es más como seguir la corriente de lo que está pasando, improvisando y termina como termina.
- ¿Hay algún límite, algo que no te atrevas a hacer en cámara?
- Decidí que no voy a hacer un gang-bang masivo para nadie más hasta que tenga la infraestructura para hacer la película yo misma, ser la dueña y la que recauda todo el dinero.
- ¿Eso quiere decir que planeas volver a dirigir y producir?
- Sí, me encantaría volver a dirigir, pero mi propia linea de películas dentro de Evil Empire.

Thursday, January 13, 2005

PLANET ASIA: Tarde pero seguro

Por Juan Data (Originalmente publicado en Hip Hop Nation, España, 2004)

Fresno es una ciudad predominantemente rural en el valle central de California, a mitad de camino entre los dos grandes centros urbanos, Los Angeles y San Francisco. Fresno es prácticamente desconocida como semillero de artistas de hip hop, más bien se ganó su fama por la alta concentración de laboratorios clandestinos de drogas químicas.
Allí nació Jason Green, un MC que bajo el pseudónimo de Planet Asia se convirtió hacia finales de los 90’s (después de mudarse a la Bahía de San Francisco) en la gran promesa de la nueva escuela del hip hop de la costa oeste. Se hablaba de él, en ese entonces, como la respuesta californiana al fenómeno underground de Mos Def. Participó en cuanta compliación salía por aquel entonces y colaboró con innumerables artistas de gran calibre. Editó varios singles y maxis por sellos independientes. Formó el dúo Cali Agents junto a Rasco -otro de los grandes talentos del área de Oakland- y dejó al público con sed de más. Pasaron los años y el debut oficial de Planet Asia nunca llegaba. Idas y venidas con las disqueras y contratos injustos, el rollo de siempre. Hasta que finalmente Asia desembarcó con toda la fuerza en el 2004 con su primer disco: The Grand Opening, publicado por Avatar, una disquera pequeña de Los Angeles que hasta ahora no tenía mayor experiencia en el campo del hip hop.
Planet Asia estuvo a punto de tocar el cielo y consagrarse como rapper estrella al firmar un contrato con Interscope. Ahora lo vemos de regreso en ese underground del que nunca alcanzó a irse. Prefirió ser cabeza de ratón a cola de león y sólo el tiempo nos dirá si su desición fue la acertada. De todo eso y más hablamos con el rimador que más flow tiene en la gran Bahía de San Francisco.

El título de tu nuevo disco, The Grand Opening, nos hace pensar en un disco debut, a pesar de que llevas una larga carrera por detrás y bastante reconocimiento a nivel internacional. ¿Fue así como pensaste este disco?
La razón por la que se llama The Grand Opening es porque antes nunca tuve un album entero, un LP. Siempre tuve EP’s, maxis, lo de Cali Agents, pero nunca un disco entero de sólo Planet Asia. Entonces este es mi debut oficial. De ahora en adelante la gente va a ver discos enteramente míos.

Viendo la gráfica del álbum, lo primero que me llamó la atención es que pones el mapa de los Estados Unidos cabeza abajo, ¿cuáles son las ideas políticas detrás de esto?
La idea era dar vuelta a los Estados Unidos, ponerlo boca abajo, para revertir el efecto de la historia falsa que nos contaron siempre. Hay que sacudir las cosas para que salga a la luz la realidad. ¿Entiendes? Con todo lo que está ocurriendo, son muchas conspiraciones, no es una sóla conspiración. Es una gran cosa. De los ricos y pobres, blancos y negros, ni siquiera es de blancos y negros ya, es una cuestión de poder. El poder del sistema no permite que los pobres salgan de la pobreza y eso. ¿Entiendes? Y todavía hay que lidiar con la supremacía blanca. Mucha gente no se entera de todo lo que está pasando, porque viven como en una enorme “matrix”. Entonces yo creo que hay que destruir para luego construir.

¿Cómo fueron tus comienzos en el mundo del hip hop?
Yo llevo rapeando desde 1985, desde ese entonces que estoy involucrado en esta cultura. Desde la edad de oro del hip hop. No es que yo haya sido parte de la edad de oro, no me malinterpretes, pero yo empecé en ese entonces, en la época de las Roland 808.

¿Y cómo fue meterse en ese mundo viviendo en un lugar tan atípico como Fresno?
El hip hop fue desde el comienzo una cosa universal. Desde siempre, el hip hop llegó a todas partes. Yo crecí bailando break dance, envuelto en esa cultura, ni siquiera la llamábamos hip hop, era sólo la manera en que vivíamos, en que matábamos el tiempo, bailando break, haciendo beat-box. Yo estaba involucrado en todo eso, ya sabes, los cuatro elementos o cinco según algunos. Para mí hay otro elemento que a veces se olvida: el slang. Palabras como “fresh” que se usaban mucho en esa época, “hip hop” mismo era una palabra de ese slang, no era el nombre de la cultura ni nada de eso, era sólo slang. Ahora hip hop es una etiquita de marketing para las compañías discográficas. La palabra hip hop se convirtió en una cosa comercial, capitalista. Antes se hablaba de rap y punto.

Ahora que lo mencionas, ¿qué te pareció que este año en la entrega de los premios Grammys se hayan separado dos categorías diferentes para rap y hip hop?
La verdad que no me importa mucho lo que hagan. Yo estuve nominado para un Grammy una vez. Pero yo sé que es todo política, no se basa en cuan buen artista eres. A mí me interesa lo real.

A pesar de no ser local, se te identifica con la escena de la Bahía de San Francisco. ¿Qué te parece cuando se cataloga al rap de este área de progresivo, intelectual o hasta “científico”?
La Bahía no es realmente así. La Bahía es también mucho ghetto, ¿sabes? Empezó con Too $hort. Tienes gente como RBL, 415, Richie Rich, Mac Dre, The Click. La película The Mack, ¿recuerdas? transcurre en Oakland, California. Entonces los orígenes del hip hop en la Bahía están muy relacionados con eso. Cuando yo me mudé aquí lo que sabía de la escena era que estaba Too $hort. Eso era lo que representaba el hip hop de la Bahía de San Francisco en esa época y eso es parte de nuestra cultura. El hip hop de la costa oeste, ¿sabes? Mucho del slang de la costa oeste sale de aquí, de los chicos de Oakland. Snoop Dogg está muy influenciado por el hip hop de la Bahía. La gente no lo sabe, pero Outkast cuando salieron con su primer disco, su máxima influencia eran Hieroglyphics. Y bueno, luego Hieroglyphics, Freestyle Fellowship, Living Legends y The Pharcyde, claro está, son los que trajeron el nuevo estilo a la costa oeste, la nueva escuela. Yo crecí con las mismas influencias de ellos. No es que los siga a ellos, sino que venimos del mismo lugar. Cuando escuché a Hieroglyphics por primera vez pensé que finalmente había gente en la costa oeste haciendo lo mismo que yo venía intentando hacer. Sentí que no estaba tan sólo después de todo. Lo mismo con los Alkaholiks. Pero no creo que esta corriente tenga algo que ver con lo que llaman hip hop científico. Hieroglyphics nunca se hicieron cargo de esa denominación. Ellos sólo hacían hip hop original y real. En mi caso en particular, yo estoy influenciado por Rakim, Big Daddy Kane y Kool G. Rap, yo represento a la corriente del 5%. Me gusta ese tipo de hip hop, Poor Righteous Teachers, Brand Nubian, de ahí es de donde vengo. Yo soy conciente de que soy del oeste, pero digo que es de ahí de donde vengo porque son mis mayores influencias, me siento más cercano al Wu, a Big Pun, Black Moon, Nas, hasta algunas cosas de Jigga, ¿sabes? Ellos están todos influenciados por el hip hop de la edad de oro y no digo que esté intentando traer la edad de oro de vuelta. Esas son las bases sobre las que construí mi carrera. Yo soy ciento por ciento de la costa oeste. No hay más costa oeste que Fresno, ¿sabes? Pero soy realista, cuando creces en el barrio creces rodeado de la realidad. Y yo estoy en el hip hop real.

Cuando te entrevisté hace un par de años acababas de firmar contrato con Interscope y estabas preparado para lanzarte a conquistar el mundo. ¿Qué pasó? ¿En qué quedó todo eso?
Bueno, en Interscope no me estaban prestando atención y yo no soy del tipo de artistas que se sientan a esperar. Yo no soy un artista que se conforma con estar firmado en un sello grande. Yo quiero hacer discos. Esa es la razón por la que estoy en esto. Ellos se acercaron a mí porque les gustaba lo que había hecho, bueno, ahora estoy de vuelta en las calles y esta vez cuando vengan otra vez a mí con intereses similares, van a tener que pagar... por adelantado.

¿Qué aprendiste de esa experiencia? ¿Qué le aconsejas a los artistas que consideren firmar un contrato con una disquera grande?
No firmen contratos de exclusividad. Es mejor tener la posibilidad de moverte por tu cuenta, tener otros proyectos en paralelo y tomar ventaja de eso. Eso es lo que les aconsejo a todos los artistas, no sean exclusivos de nadie, no pongan todos los huevos en la misma bolsa.

¿Qué onda con Rasco? ¿Siguen trabajando en proyectos juntos, va a haber un regreso de Cali Agents?
Acabamos de terminar un nuevo EP que va a salir en Marzo.

Hablame un poco de los productores que escogiste para trabajar en este disco.
Tengo a Supa Dave West, que trabajó con De La Soul, tengo a Jake One, que está pegando muy fuerte ahora. También hice una canción con Evidence, de Dilated Peoples. Oh No, que es el hermano menor de Mad Lib, hizo un track para mí también. ¿Quién más? Architech de San Francisco, J. Wells que hizo el corte de difusión.

¿Por qué tantos y tan diferentes productores?
Como te decía, a mí me mola la cosa clásica, ¿sabes? Como en la edad de oro, escuchabas un disco y tenía todos estilos diferentes, no era un sonido, el de moda, a lo largo de todo el álbum. Ahora salen discos donde todas las canciones suenan iguales. A mí me gusta que haya variedad, algo para las chicas, algo para las pistas de baile, algo para los gangstas... Mi idea es cubrir todos los ángulos diferentes en un álbum. Si hacés un EP, o un single, ahí es otra cosa. Si quieres un sólo sonido, haz un EP, no hagas todo un álbum con el mismo sonido.

En el pasado trabajaste con productores de mayor renombre como Pete Rock, Babu, Mad Lib, ¿por qué no aparecen en este disco?
¡Hombre! Es que no hay espacio en un disco para meterlos a todos. Me encantan todos esos productores y me gustó mucho trabajar con ellos.

¿Cómo salió lo de hacer una colaboración con Ghostface Killah?
Eso quedó de cuando estaba en Interscope. Ellos hicieron el contacto. Hicimos la canción para lo que iba a ser el disco para Interscope que nunca salió, pero nos quedamos con los derechos de esa canción.

¿Que pasó con el resto de las canciones?
Bueno, eh... podríamos decir que están por ahí en algún que otro mix-tape...

¿Estando en Interscope llegaste a trabajar con Dr Dre?
No, no llegamos a trabajar juntos, pero sí nos encontramos un par de veces.

¿Todavía te sigues identificando como parte de la Nación del Islam?
Esas son mis bases, más allá de que forme parte activa de eso o no. Yo sé en lo que creo. No podría representar niguna otra cosa. Es lo que soy. Cuando apenas entré en este juego, fui caratulado como un MC más de la 5% Nation, porque era joven, pero bueno uno crece y se hace más sabio y ahora sólo digo que soy fiel a dios. Pero a la hora de hacer música, soy un músico, eso no me limita. Me influencia un poco, pero tampoco me voy a pasar un disco entero hablando en terminos científicos sobre mis creencias religiosas, con toda la numerología y eso; el común de la gente no entendería nada. Tengo que más inteligente. ¿Entendés? Ahora si hablás conmigo a un nivel personal, es diferente. Eso sí, yo no traigo ningún mensaje de salvación en mi música. Si te quieres salvar, no me mires a mí esperando eso. El único que te puede salvar es tu mismo, tiene que estar en tu voluntad, yo podría rappear todo el tiempo sobre ese tema, pero si el que lo escucha no quiere, no lo va a ayudar.

Hiciste una canción con Linkin Park en su álbum. Dime la verdad, ¿cuántas veces te encontraste a ti mismo teniendo que justificar esa movida con el público fanático del hip hop? ¿Te lo han criticado mucho?
No, Linkin Park son realmente aceptados por el público de hip hop. No tuve ninguna crítica o reacción negativa a partir de eso. Por el contrario, mis fans me felicitaron, dijeron que estaba bueno, ellos quieren verme triunfando.

¿Pero de verdad te gusta lo que hacen?
Si... me parece que son muy buenos, sobre todo en lo que se refiere a producción con ProTools, lo llevan a otro nivel. De hecho, me encantaría que hiciesen un remix de mi canción “16 Bars Of Death”, sería buenísimo.

Tuviste la oportunidad de viajar por Europa con éxito, ¿qué impresión te llevaste del hip hop cómo fenómeno internacional?
En Europa no están tan tentados por el comercio como aquí en América. Están más interesados en el lado artístico de la cultura que en cuántos discos vendes. Aquí todo se mide en venta de discos. Allá les interesa más lo real. Definitivamente me siento mucho más apreciado por el público de allá. Es un hecho que los artistas más originales son generalmente más apreciados fuera de su país.

Thursday, January 06, 2005

Hannah Harper

Por Juan Data (Originalmente publicado en La Cosa, Argentina, 2004)

Se cuentan de a cientos las chicas que, en estos días, entran al mundo del porno por una puerta y salen por la otra después de sólo un par de escenas de relleno en películas del montón. Muchas lo harán por una necesidad momentánea de dinero fácil e instantáneo. Algunas se darán cuenta de que no era ese el camino al que aspiraban profesionalmente. Otras tantas se quemarán en drogas y acabarán prostituyéndose o volverán a ser madres solteras viviendo en un trailer y aspirando cristal.
En una industria con sobreoferta como el porno norteamericano (se lanzan al mercado más de trescientos nuevos títulos por semana) es muy difícil reconocer a las actrices que van a perdurar y llegar a convertirse en “pornstars”, de aquellas que durarán en pantalla más que un polvo (nunca más apropiado lo de los 15 minutos de fama).
Los que vieron a Hannah Harper debutar hace apenas tres años, jamás se habrán imaginado que iba a alcanzar el status de estrella y pasar a la prestigiosa categoria de “contract girl” (actrices bajo contrato anual para una de las grandes compañías productoras). Hannah era una tímida estudiante de turismo en su Devon natal, al sur de Inglaterra, hasta que –apenas cumplida la edad legal- le picó el bichito de la curiosidad y aceptó una propuesta para posar desnuda en una revista. De ahí al porno fue un sólo paso. “En Inglaterra trabajé para Ben Dover (el actor/director más reconocido del momento en el porno británico) en una película llamada End Game y también hice un par de escenas más pero que están casi fuera de catálogo, no sé si las podés encontrar...”
Todos sabemos los caminos por los que la ambisión por el dinero pueden llevar a la gente, especialmente tratándose de una inocente jovencita de pueblo chico. Cómo tantas otras chicas recién graduadas del secundario en los Estados Unidos, Hannah se fue a probar suerte a la tierra prometida: Los Angeles, más precisamente al Valle de San Fernando (el verdadero “Silicone Valley”), la meca internacional del porno, donde se concentran las oficinas centrales de todas las grandes productoras del cine para adultos. “En Inglaterra nadie pone dinero en la industria del porno, no hay dinero, no existen las feature dancers (actrices porno de mediano reconocimiento que viajan en tours alrededor del país haciendo presentaciones en cabarets) ni contract girls. No es tan glamoroso, ni está tan bien organizado como acá. No se puede ser una estrella del porno en Inglaterra. Podés conseguir reconocimiento y fama por modelar para revistas, pero no a través del porno”.
Pero el precio que hay que pagar para llegar a ser considerada una estrella, suele ser muy elevado. Entrar al mundo del porno a veces exige esfuerzos sobrehumanos, como en el caso de Hannah Harper, encamarse a la inmundicia cogiente de Ed Powers. Hannah no puede evitar reírse al escuchar que menciono el nombre del rey del gonzo semi-amateur. Ed Powers es reconocido en la industria por haber registrado en video los debuts de varias de las más reconocidas estrellas de hoy en día: Sunset Thomas, Sunrise Adams, Nautica Thorn, todas tuvieron su primer polvo en cámara con el desagradable viejo verde de los anteojos culo de botella y colita. Ante su reacción de risa nerviosa le pregunto a Hannah si está avergonzada de ese capítulo de su pasado: “No, (más risas) es un tipo bueno”. Mi conclusión entonces es la obvia: debe pagar una millonada para trincarse dulces nenitas lindas como ella, siendo él semejante adefesio. “Sí, paga... tu sabes, una suma interesante. Digamos que es un tipo generoso”.
Hannah, como toda lady inglesa que se precie de tal, no quiere develar su edad. Entonces me veo obligado a sacar el as que tenía bajo la manga y desviar la conversación hacia la pasión futbolera de los británicos. “Realmente no soy muy fantática de los deportes,” confiesa y le disparo: “¿cuantos años tenías cuando Maradona los dejó fuera del mundial?” Ella se queda pensando por unos segundos, saca cálculos y contesta: “como cuatro”.
Así llegamos a la conclusión de que rondaría los tiernos diecinueve cuando en el 2001 fue a la convención porno anual de Las Vegas y conoció a la gente de Legend Video con quienes acabó firmando su primer contrato. La fama y el renombre hay que ganárselo a fuerza de “romperse el culo” en una industria tan competitiva como la de las tres equis y Hannah aceptó el reto de la manera más literal posible: se pasó un año filmando hasta tres escenas por semana para películas tipo gonzo, de bajo presupuesto, sin guiones, producción, maquillaje, ni actuación y concentradas casi específicamente en el sexo anal y la doble penetración, su especialidad, ejem...
En poco tiempo la rubia se ganó el bien merecido título nobiliario de “British Anal Queen” y empezó a expandir sus horizontes trabajando para otras compañías en producciones de mayor presupuesto. Ligó de rebote la sobre-exposición de su amiga Marey Carey (pornstar candidata a gobernadora de California que compitió contra Larry Flynt y Mr. Arnold) por haber compartido con ella un par de escenas de girl-on-girl. Hasta que le llegó la hora que tanto esperaba: Sin City, una de las productoras más grandes de porno de los Estados Unidos, le ofreció un contrato de exclusividad. Así llegamos hasta nuestros días donde Hannah Harpes es parte del staff permanente de todas las producciones de alto presupuesto de Sin City, compartiendo cartel con las otras dos contract girls de la compañía: Shay Sweet y Aurora Snow.
Otro que es figurita repetida en todas los lanzamientos importantes de Sin City es el actor Steven St. Croix; así que naturalmente, a fuerza de verlo cogiéndose al bombonazo de Hannah película tras película, uno saca conclusiones y sospecha que los relacione algo más que un lazo estrictamente laboral. “En realidad –explica ella siempre tan diplomática- es porque Steven St. Croix puede actuar, entonces Sin City siempre le da papeles principales en las películas y en todas las películas que hice para Sin City soy la coprotagonista o la actriz principal entonces siempre terminamos teniendo sexo juntos. Pero está bien, me gusta tener sexo con él”. Siendo que Steven no es lo que se dice un superdotado al estilo Rocco o Ron Jeremy, mi pregunta siguiente es más que predecible: “¿El tamaño importa?” Ella se queda dudando, esboza una sonriza pícara, “¿Con Steven? No. ¿En general? Hmmmm... creo que las pornstars estamos mal acostumbradas, ¿no? trabajando en el porno siempre te tocan los grandes... pero no, no es muy importante para mí”.
Hannah dice que no se guarda nada para la intimidad y ha sido en cámara dónde llegó a explorar sus máximas fantasías y probar sus límites. “¿Cuáles son mis límites? Nunca estuve con demasiados tipos en una escena, nunca hice un gang-bang. No soy muy buena para hacer pis en cámara o en frente de gente, así que no hago videos de eso tampoco (risas)”. Mi curiosidad me lleva a preguntarle si realmente disfruta el sexo en cámara y alcanza el orgasmo, “Sí, a veces sí. Obviamente que es diferente a tener sexo en tu vida personal, pero sí lo disfruto y espero que se note luego en las películas”.
La tendencia mayoritaria parece ser actualmente, que las actrices cuando ganan mucho renombre se pasan a la dirección o producción de películas. Hannah dice que no tiene planes todavía de trabajar detrás de cámara pero que “estoy empezando una agencia de modelos así que estoy muy metida en eso ahora. Tengo un montón de chicas viviendo en mi casa, al comienzo eran todas inglesas, ahora tengo chicas de Irlanda, de Los Angeles...” Pero sí le ha tocado actuar en películas dirigidas por ex-pornstars como Jewel De’ Nyle y Sky Blue: “Amo a Jewel De’ Nyle y todo lo que ella represenata. Es una directora muy abocada a su trabajo, no pierde el tiempo y pone mucha energía en lo que hace. Me encanta eso. Sky Blue... bueno, con ella fue diferente por que hice una escena lésbica con Brittney Skye y no cortó la acción. La dejó a Brittney trabajar por un buen rato en mis tetas, en mi concha, hasta que acabé y recién ahí cortó y cambiamos de roles. Entonces quedó una escena fantástica”. Habrá que verla.

LOS TETAS: El funk latino ya no es un bebé de pecho

Por Juan Data (Originalmente publicado en La Banda Elástica, USA, 2003)

El funk, tradicionalmente, no fue un género muy explorado por los músicos latinoamericanos (con contadas excepciones en Brasil) y en su momento de explendor en los Estados Unidos fue prácticamente ignorado por el público de latitudes meridionales. Sin embargo, por eso de que todas las modas reencarnan cada dos décadas, el funk revalorizado en los 90’s sí fue incorporado y profesado por diversos grupos de habla hispana.
Illya Kuryaki & The Valderramas, desde Argentina, fueron líderes del sonido funky latino durante buena parte de la década pasada, hasta su separación y sus proyectos solistas siguen explorando la música negra de los 70’s en la misma vertiente. Los Amigos Invisibles de Venezuela continúan haciendo bailar multitudes con su funky-disco-cachondón. Los Superlitios en Colombia, Guateque Allstars y La Fundación Tony Manero de España, Willy Crook y sus Funky Torinos, también de Argentina... son todos ejemplos de que el funk en español llegó en los 90’s con ganas de quedarse y seguir expandiéndose.
Uno de los grupos que más han aportado recientemente a esa expanción del funk latino a nivel internacional son los chilenos Los Tetas, la banda con el nombre que a todas las demás bandas les hubiera gustado tener, pero no se animaron. En 1995 aparecieron con fuerza en la escena santiaguina con su disco Mamá Funk y al poco tiempo estaban teniendo repercución internacional gracias a la rotación de su primer corte “Corazón de Sandía” en la cadena Mtv Latino. Su funk rappeado en spanglish todavía sonaba un poco muy rockero, pero funcionó para abrir las puertas del éxito masivo a la avalancha de grupos de hip hop chilenos que llegaron después encabezados por Tiro De Gracia y Makiza.
Por aquel entonces, recuerda Tea Time, el MC del grupo, la gente ni siquiera tenía muy en claro lo que significaba la palabra funk. Cuando contestaban a la clásica pregunta de qué tipo de música tocaban, no faltaban los desprevenidos que por su fonética confundiesen al punk con el ritmo internacionalizado por James Brown, George Clinton, Roger Troutman... Pero con el tiempo la palabra se fue instalando en el vocabulario de los oyentes, que simultáneamente se enteraban de la nueva oleada de funk de los 90’s -vía Londres- encabezada por Jamiroquai.
Después llegó La Medicina, un disco demasiado raro para alcanzar el éxito masivo de su antecesor. “Fue un disco que era como una retrospectva –recuerda Tea Time-, una mirada hacia atrás de la historia del funk y las canciones estaban grabadas de la misma manera que se hacía en esa época, para que sonara bien setentero, con cinta, con los instrumentos de la época, máquinas antiguas...” El resultado fue la pérdida del contrato con EMI, la disquera que por entonces los representaba y como revancha, poco tiempo después sacaron Independiente, el disco que como su nombre lo indica fue totalmente autogestionado.
Con cambios en la formación y tras sortear rumores de separación en más de una ocasión, Los Tetas, lejos de claudicar, se jugaron a lo grande y grabaron su último disco en México para Sones Del Mexside, con obviamente la producción de Toy Machete, lo cual les valió el respaldo de Universal Records para promocionar Tómala a nivel internacional. “En este disco hay una evolución en las ltreas y también la música, la forma de tocar contempla mucho más la música con samplers, es más electrónico, pero igual sigue siendo todo tocado. Es como tocado como si fueramos máquinas. Suena como máquinas pero tiene un toque humano”.
- ¿Cuál fue el motivo que los llevó a decidirse por México para sacar este disco?
- Estos últimos dos años hemos estado viviendo más en Monterrey y en DF que en Chile. Los Tetas están viajando por toda Latinoamérica desde el ‘96, pero faltaba que el disco estuviera en todas partes, porque en nuestros primeros discos, el sello, no lo hizo y luego estuvimos independientes hasta ahora que grabamos este disco con Universal.
- ¿Les quedó chico Chile, se cansaron...?
- No, no perdimos contacto con la escena chilena, seguimos yendo, la relación quedó muy bien, de hecho, la última tocata que hicimos fue super bueno, tocamos con los Red Hot Chilli Peppers en un lugar bastante grande y con la gente muy prendida así que quedamos bien contentos con todo lo que se ha dado en Chile
- ¿Pero a partir de este disco se puede hablar de un intento de latinoamericanización de Los Tetas?
- Claro. Igual yo creo que Los Tetas siempre fueron un poco de todos lados. Nosotros mismos somos de todos lados, el bajista es de Miami, yo nací en Berlín... Así que de todas maneras el punto de vista de la música y de las letras era siempre algo como más allá de las fronteras de un país. Esa es la idea de nosotros y siempre hemos estado representando el funk y el hip hop en todos los países pero nunca se había dado como ahora que está el disco en todas partes y menos en Estados Unidos. Entonces el panorama se da como que ahora el grupo sea el representante de este estilo en Latinoamerica.
- ¿Evolucionó el funk como género en latinoamerica?
- Para lo poco que el funk pertenece a nuestra cultura, lo veo muy comprendido por el público latino. Es una música muy bienvenida por sus melodías, armonías afroamericanas y por la fiesta que genera en vivo. Ahora es más aceptado el estilo. Los otros grandes cultores del funk que ha habido en Latinoamerica fueron los Illya Kuryaki que ahora lamentablemente están separados, así que ahí quedamos nosotros.
- ¿Qué pueden aportar los latinos a un género como el funk?
- Los latinos le podemos dar al funk una mayor profundidad en las letras. Si te fijas las letras de aquí, en general no son muy profundas, nosotros me parece que tenemos una muy rica tradición literaria de escritores y poetas, el realismo mágico latinoamericano... Entonces nosotros queremos mostrar esa visión. La mayoría del hip hop ahora habla de los autos, las joyas, las mujeres... en Latinoamérica es otra realidad. Aquí ese materialismo está bien visto. Allá sería considerado algo estúpido salir hablando de eso en las letras. Así que ese es nuestro aporte.
- Tradicionalmente el público del rock en español en los Estados Unidos ha rechazado los ritmos de origen negro como el funk y el hip hop, ¿crees que esto se vaya a revertir?
- Yo creo que lo que más va a ayudar es la gran influencia que ha tenido el hip hop en Latinoamerica. Cada vez se ven más raperos en Argentina, en Chile, en todos lados. Es como que se está llenando todo con esta cultura así que de alguna manera la gente se va acosumbrando a este nuevo sonido.

EL IRRESISTIBLE ENCANTO DE LA MALA RODRIGEZ

Por Juan Data (Originalmente publicado en La Banda Elástica, USA, 2003)

En el número 40 de La Banda Elástica publicábamos nuestra primera entrevista con una rapera de Sevilla, España, conocida como La Mala Rodríguez. Ningún otro medio en los Estados Unidos estaba cubriendo al movimiento hip hop que se gestaba entonces en España. El rap en castellano era todavía un territorio inexplorado para la prensa musical latina.
Pasaron ya tres años y esta vez La Mala Rodríguez casi ni necesita presentación, todos estamos familiarizados con su voz y esa manera tan particular que tiene de disparar sus rimas en el micrófono. Lejos de recluirse en el submundo del rap hispano, La Mala ha abierto innumerables fronteras para el género atrayendo a un público de lo más variado y disperso, causando simpatía incluso entre los que no entienden “ni jota” de sus letras.
Alevosía (Universal, 2004) es el nombre de su segundo trabajo de estudio y continúa en la línea del exitoso Lujo Ibérico (Universal, 2002, el disco de rap más vendido hasta el momento en su país de origen), imprimiéndole ese inconfundible sabor flamenco al rap a través de la entonación de los estribillos, la asentuación de versos y el uso de la guitarra entretejida entre los loops de bajo y batería. Alevosía nos muestra también una nueva faceta de María Roodríguez que hasta entonces permanecía entre tinieblas. De esto y mucho más hablamos con La Mala, que dicho sea de paso, y pese a su fama de difícil, fue de lo más cortez y simpática.

¡LA MALA ESTABA BUENA!
Esa habrá sido la impresión de muchos desprevenidos, al toparse con el nuevo trabajo de La Mala. Y es que hasta ahora sólo habíamos visto siluetas de ella recortadas en la oscuridad y muy poca epidermis. Hay, sin duda, un gigantezco cambio de postura y actitud, entre aquella Mala María de mirada amenazante en la protada del maxi A Jierro/Toma la Traca del 2000 y esta voluptuosa y sensual Mala Rodríguez del 2004, que ya no asusta a nadie.
-¿A qué se debe semejante cambio en el manejo de tu imagen?
-La foto era para una sesión para una revista. Ya había acabado el disco y cuando vi las fotos me gustaron tanto porque vi que tenían mucho que ver con lo que había en el disco y me apeteció utilizarla como foto de la portada, pero no era una desición premeditada. Fue una cosa más bien casual.
-Pero también había sido una desición tuya, en su momento, el salir a oscuras en las fotos, sin que se viese tu rostro.
-No sé. Tampoco nunca me ha gustado mucho que se me vaya a reconocer por la calle, ni mostrarme ahí. Pero esto como que refleja bastante lo que hay en el disco. Es una foto dura, fría también y me parece alebosa.
-¿Puede ser que el cambio de postura tenga que ver con la sobre-exposición que hubo de La Mala en el lapso entre los dos discos, donde ya todos te conocen, te han visto en televisión...?
-Seguramente, pero ya te digo que no ha sido una cosa así, calculada. Pero seguramente habrá tenido que ver con el hecho de que yo haya elegido esta foto. No lo había pensado.

HIP HOP A LA ESPAÑOLA
No son pocos los que descubrieron al hip hop español a través del primer trabajo de La Mala Rodríguez. Incluso en su tierra natal, muchos que hasta entonces habían ignorado al rap local por considerarlo un género menor, se animaron al flow en castellano, por primera vez, con Lujo Ibérico. La Mala hizo de puente entre escenas y públicos seducuiendo a snobs y curiosos de nuevos ritmos y a pesar de ser “una más” dentro de la escena hip hop, se convirtió en la única embajadora de esa subcultura para con el mainstream.
Algo similar ocurrió de este lado del Atlántico. En Estados Unidos, más allá de las ediciones de menor alcance de 7 Notas 7 Colores, El Meswy y Skratch Comando, fue La Mala quién –multinacional mediante- encabezó el desembarco del rap ibérico.
-¿Hasta que punto te sientes todavía parte activa de la escena hip hop española?
-Hombre, yo me siento una más de toda la gente que hay aquí haciendo cosas guapas como Hablando En Plata, SFDK, Juaninaka, Mucho Muchacho, Sólo Los Solo, Ari, Frank T, VKR... hay cantidad de grupos aquí que llevan mucho tiempo currando. Cada vez esto está más reconocido incluso parece como que ahora mismo se está poniendo un poco de moda, es una cosa un poco rara. Hay mucha gente que está prestando atención a lo que hace la gente del hip hop y eso es bueno.
-Pero quieras o no, desde un punto de vista internacional, tu eres la figura más visible del movimientoo y estás un poco como a la cabeza de la exportación de rap hispano hacia el resto del mundo.
-¡Qué yo no represento el movimiento de España hombre! Yo soy una más aquí y Violadores Del Verso (ahora conocidos como Doble-V) también están pegando fuerte, llenando salas de muchísima gente y todo eso. Y tampoco me creo yo la abanderada del movimiento hip hop aquí en España. Yo soy una más y yo hago lo mío y me gusta que la gente reconozca que lo que hago, lo hago bien.
-¿Cómo es tu relación con las demás chicas del rap español, Ari, Shuga Wuga? ¿Hay competición?
-¡Claro que hay competición! Pero no sólo con ellas, sino contra todos. Aquí es competición máxima, con todo el mundo, pero positivo. No hay malos rollos, aquí todos nos llevamos bien.
-Haz colaborado con muchos MC’s y productores de la escena española, a mí personalmente me llama la atención que nunca hayas hecho una canción con Griffi, de Sólo los Solo, que parecería como la combinación perfecta para tu estilo.
-Pues mira te lo voy a decir ahora mismo. Yo iba a hacer una canción con Griffi, hace tres o cuatro años, antes de sacar el disco. Yo iba a hacer una canción para un disco suyo, pero yo fui a Barcelona, nos llamamos por teléfono y yo quedé con él, el no podía, luego él no pudo localizarme, al final más rollo... ¿que estás pasando de mí? ¡no, que yo no estoy pasando de tí! y al final ahí se quedó y ya no hice la canción con Griffi. Pero a mí también me gusta mucho lo que él hace.
-En tus dos discos se repiten las apariciones del CPV (El Club de los Poetas Violentos) y VKR (Verdaderos Kreyentes de la Religion del Hip Hop). Como que te haz incorporado de lleno a esa suerte de elite del rap madrileño como la parte femenina. ¡Incluso sales en la foto del interior del disco con Jotamayúscula y Kultama!
-Hombre, es que con Jota y con Kultama, aparte de que ellos pertenezcan a CPV y a VKR, es que son mis amigos y nosotros tres hemos ido a un montón de sitios en directo. Hemos ido a infindad de sitios juntos y hemos compartido mucho rato, mucha furgoneta, y ya no es que ellos sean de Madrid y yo esté aquí o lo que sea. Con Supernafamacho (de CPV) es otro buen equipo que tenemos con él y trabajamos en el estudio, nos compenetramos y nos llevamos de puta madre. Tu sabes, ellos fueron los primeros que sacaron un disco (de rap serio en España). Pero yo no creo que sean la elite. Yo creo que hay mucha gente también que lleva tiempo haciendo cosas desde antes del ‘94. Ellos fueron los pioneros en sacar discos y dar conciertos y todo el mundo hemos tenido un disco de CPV y hemos flipado con ellos. Ahora Jota va a sacar un nuevo disco y también Nafa como productor...

MÁS CAMBIOS
A los que escucharon La Niña/Amor y Respeto, esa extraña recopilación de singles y maxis –algunos inéditos y otros no tanto- de La Mala Rodríguez, que Universal sacó a la venta pocos meses antes de Alevosía, les habrá llamado la atención el cambio rotundo en la manera de disparar las rimas entre los temas viejos (“Toma la traca”) y sus referencias más recientes. Ahora si alcanzaron a escuchar las colaboraciones de la entonces Mala María con otros MC’s del panorama español, previo a su debut solista, la diferencia es aún más abismal. Baste con citar el clásico “Una de piratas” donde comparte el micrófono con los también sevillanos SFDK.
La Mala María despachaba su flow con una furia nunca antes vista en una mujer MC. Se amoldaba a la perfección al modelo del rap más “jarcor” (castellanización de hard-core) donde los rimadores ladraban sus versos con voces de ultratumba. La Mala de aquel entonces hacía más que honor a su nombre y con su “garganta partía” rompía todos los parámetros de lo que se esperaba de una maestra de ceremonias (MC).
-¿Qué les contestas a los fans del hip hop que te preferían con tu estilo más agresivo de los comienzos? Muchos se sintieron desilucionados por la suavización de tu flow...
-Yo creo que porque grites más no eres más jarcor, ¿sabes? Susurrando puedes estar diciendo cosas muy duras, ¿entiendes? Eso depende de la idea de lo que cada uno considera jarcor. Cuando comencé, sí tenía un estilo mucho más agresivo, pero ten en cuenta que cuando uno tiene muchas ganas de hacer algo y lleva mucho tiempo queriéndolo hacer... supongo que así me salió. Ahora como que me encuentro relajada, cómoda y segura. Te lo puedo decir así tranquilamente, pero te estoy diciendo lo mismo.

SANGRE GITANA
Siempre fue un tema controversial el de las fusiones y mezclas de estilos en una escena, a veces demasiado conservadora, como la del hip hop. Lo que hace despertar la furia y las envidias de los puristas b-boys dentro del género, es justamente lo que muchas veces despierta la atención del público más heterogéneo y, como consecuencia de esto, del mercado discográfico.
Mientras los ortodoxos fans del hip hop miran con desconfianza el éxito internacional de Orishas, su sabor a son cubano ayuda como una cucharada de azucar para suavizar su rap y hacerlo más fácil de digerir para los oyentes no del todo habituados a los versos rimados sobre beats de cuatro por cuatro. Lo mismo pasa con La Mala Rodríguez y se hace aún más evidente en Alevosía. El uso del down-tempo, la guitarra flamenca, y los estribillos “cantaos” con esa cadencia mediterránea, hacen de su rap un fetiche para oyentes más sofisticados y exquisitos, ávidos de nuevas experiencias sonoras con tintes globales.
-¿En este disco hay más canto, más flamenco y menos rap, es una desición premeditada o simplemente salió así?
-No, no hay menos rap. Yo no creo que sea así. Yo creo que en este disco hay más rap. Y lo del flamenco pues, no sé lo poco de flamenco que hay está ahí porque me gusta el flamenco, porque he escuchado flamenco, porque lo siento y porque además es mi forma de hablar que algunos les parece “aflamencada”. Pero es porque en Andalucía la gente habla así. Y si me pongo a cantar, no voy a cantar con toques de R&B, sino de la única manera que sé cantar, que es así.
-En su momento estabas muy molesta con las críticas cuando te catalogaban de flamenco-rap, cómo la creadora de una nueva fusión musical. ¿Cómo te lo tomas ahora?
-Me molestó desde el primer momento, ¡y ahora en España no sabés la de cantidad de grupos de música pop y de otros rollos que están haciendo eso y están triunfando! Es muy fuerte. Pero yo nunca dije que yo estaba haciendo flamenco. Porque para mí el flamenco es una cosa muy seria, una cosa que respeto mucho. Yo no creo que esté haciendo una mezcla ni nada, simplemente que es una poción que yo hago y le hecho los ingredientes que a mí me gustan, un cóctel. Pero no pretendo hacer una fusión, es lo que surge de mí, yo lo hago así.
-Siendo que tu identidad sevillana es tan marcada en tu música, ¿en que te influenció el haberte mudado a Madrid?
-Bueno, lo de que me he mudado a Madrid, en verdad eso no le interesa a nadie. Yo he venido aquí y tengo aquí grandes amigos y no sé, Madrid es diferente. A mí me gusta más Sevilla. Pero la verdad es que no ha afectado mi música. Si yo me fuera a China, seguiría siendo igual.